Anonyme - 10/02/2026 23:31

Hoy, sangre, gritos, lágrimas, horror y desesperación, mi hijo de cuatro años, que adora a los piratas, se golpeó el dedito del pie. Curiosamente, parecía que lo había hecho a propósito. Mientras lo curaba, su vocecita me suplicó: "Mamá, ¿puedo tener ya una pata de palo?". FML
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