Anonyme - 17/03/2026 13:31

Hoy, escuché: «No se lo cuentes a nadie, es importante, si no nos van a meter en la cárcel.» Luego, intrigada, vi a mi hija espolvorear un polvito blanco en la mano de mi hijo, que luego se la lamió. Maëlle, nueve años, y Louka, seis años, están drogados con azúcar avainillado. FML
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