Fe en la humanidad robada
Hoy, como todos los días de descanso entre semana, decidí ir a almorzar a un McDonalds. En la entrada me encontré a un niño y le dije que lo invitaría a una cajita feliz. Luego de decirle al celador que lo dejara entrar porque yo pagaría todo, noté que se había ido... y me había robado el celular. VHP