Hoy, agotada por cuidar a dos niños pequeños, confundí la bolsa de pañales con la bolsa que llevaba mi portátil del trabajo y todos mis documentos. No me di cuenta hasta que llegué al trabajo, después de 40 minutos de trayecto. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, como es fin de mes, me llevé papel higiénico del trabajo. Al salir tropecé en las escaleras y el rollo se cayó de mi bolsa justo frente a mis compañeros. FML
Hoy, volví a casa después de un viaje por España. Solo al llegar me di cuenta de que había olvidado mi cartera en el hotel. FML
Hoy, en el supermercado, al pasar por caja me di cuenta de que había olvidado llevar cambio. Así que salí corriendo a buscarlo mientras la cajera se encargaba de mis artículos. Fue solo al llegar a casa, con las compras ya pagadas, que me di cuenta de que había dejado mi cartera en caja. FML
Hoy, vuelvo de vacaciones con mis hijos. Mi pareja y yo nos habíamos asegurado de que los niños llevasen todo. La pequeña va al baño con el peluche... y lo olvida allí. No nos dimos cuenta hasta la parada del mediodía. Pues nada, toca volver 100 km. FML
Hoy, al salir del metro, sentí que alguien hurgaba en mi mochila. Efectivamente, estaba abierta, pero no parecía faltar nada. Una vez en casa, volví a verificar: llavero, unos bolígrafos, Ventoline, memoria USB... Todo estaba en orden. ¡Ah, no! Mis Tampax se habían esfumado. FML
Hoy, en el metro, olvidé mi bolso que contenía papeles irreemplazables, mi tarjeta de crédito, mi iPod, etc. Una amiga que se quedó en el metro viajó durante treinta minutos justo al lado de ese bolso, y su teléfono se quedó sin batería. FML
Hoy, la correa de mi bolso que contenía mi computadora profesional se quedó atascada de forma mortal entre dos asientos del metro. Tuve que hacer dos viajes de extremo a extremo bajo la mirada divertida de los otros pasajeros antes de poder dejar ese vagón e irme a trabajar. FML
Hoy, salgo para el trabajo con prisas, con las llaves de mi coche en una mano y la bolsa de basura en la otra. Paso por el contenedor de basura y dejo caer lo que tengo en una mano. No era lo correcto. Pasé más de media hora vaciando el contenedor para buscar mis llaves entre los desechos malolientes. FML
Hoy, me robaron mi computadora portátil en un bar. Vaciararon mi mochila, que estaba a mis pies, sin que me diera cuenta. FML
Hoy, como siempre, tuve que ir a hacer las compras a pie. Muy cargada, me costó muchísimo regresar a casa. Totalmente sin aliento, me desmayé al pie de mi apartamento. Cuando recobré el conocimiento, mis compras habían desaparecido. FML