Hoy, al regresar de un paseo por el bosque, me di cuenta de que me seguía... un joven jabalí. Evidentemente, me había tomado mucho cariño, porque me siguió hasta la casa. Desde entonces, se hace el muerto en el felpudo para que lo deje entrar. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, salí a correr por el bosque con mi novio. En el camino nos embistió un jabalí. Según mi novio, fue culpa mía: cuando sudas hueles a jabalí, eso debió atraerlo. FML
Hoy, al querer fotografiar a un jabalí, me di cuenta de que, como un perro, movía la cola. Por un estúpido reflejo, le silbé para que mirara a la cámara; me embistió al estilo de Pumba. FML
Hoy, paseo a mi perro sin correa por el bosque. Al girar por un sendero, sale corriendo y empieza a ladrar como loco frente a una mujer con unos kilos de más que paseaba sola. No se me ocurrió otra excusa que decir que debía haberla confundido con un jabalí. FML
Hoy, después de una fiesta, me quedé a dormir en casa de unos amigos. En plena madrugada, sentí que alguien se metía en mi cama. Emocionado, pensé que era el comienzo de una aventura romántica. Resultó que era su perro. FML
Hoy, mientras desayuno en mi mesa de centro, mi conejo, habitualmente tan distante, viene a darme mimos. No fue hasta que lo vi correr por el apartamento con mi tostada en la boca que comprendí este repentino interés por mí. FML
Hoy, mi vieja gata asocial me llama en plena noche para presentarme con orgullo un gran pájaro muerto. Conmovida por esta muestra de aprecio, la felicito y vuelvo a acostarme. Pasé los siguientes 30 minutos escuchando los huesos crujir; no dejó ni rastro. FML
Hoy, escucho ruidos aterradores en el rellano, como si hubiera un animal salvaje gruñendo. Termino abriendo la puerta con mil precauciones. Era mi vecino, borracho perdido, dormido sobre mi felpudo, con el trasero al aire y roncando como un jabalí. FML
Hoy, POR FIN, mi gato me hizo caso: dejó caer la rata que chirriaba a muerte. Luego me miró mientras yo intentaba atraparla para sacarla afuera. Después se fue a buscar otro 'juguete que chirriaba'. Y yo... todavía no he encontrado la primera. FML
Hoy, un chico que conocí hace poco me acompañó hasta la puerta de mi casa. A primera hora de la mañana lo encontré dormido en el felpudo. FML
Hoy, al caer la noche, el perro gordo de los vecinos saltó la cerca de mi jardín y corrió hacia mí. Asustada, huí, resbalé con una babosa y me disloqué la rótula. El perro, muy contento, llegó, dejó caer la pelota que tenía en la boca y esperó a que se la lanzara. FML