Hoy, bajaba las escaleras con los brazos cargados. Todo iba bien, pero no contaba con los caramelos que mi hermanito había dejado en los escalones "para hacer como Hansel y Gretel." FML
Colección
Halloween
Disfraz fallido, caramelos robados y un susto de verdad: Halloween, la única noche en que el miedo está permitido.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, subí las compras a mi casa. Empecé a subir las escaleras con una bolsa en cada mano, pero una de ellas se me cayó. Era la única bolsa que contenía una botella de alcohol. Mi madre me castigó obligándome a limpiar las escaleras del edificio. FML
Hoy, es Halloween. Durante la ronda de casas pidiendo dulces con mis amigos, una señora nos dijo que ya no le quedaban, pero nos pidió que la esperáramos. Volvió con dos tabletas de chocolate ya empezadas. No nos atrevimos a decir que no. FML
Hoy, como siempre, tuve que ir a hacer las compras a pie. Muy cargada, me costó muchísimo regresar a casa. Totalmente sin aliento, me desmayé al pie de mi apartamento. Cuando recobré el conocimiento, mis compras habían desaparecido. FML
Hoy, al volver de fiesta, me doy cuenta de que mis hermanitos han tenido la brillante idea de poner trampas en toda la casa como prueba de alcoholemia. Me rompí la pierna al tropezar con la silla que estaba en medio de las escaleras. No había bebido nada. FML
Hoy, un chico de mi clase se divirtió echando azúcar en mi mochila y mis cuadernos. Decidí limpiarlo más tarde en casa. Al llegar, mi primer reflejo fue colocar mi mochila, como siempre, cerca de la estufa de leña, que estaba encendida. ¿Quién quiere caramelo? FML
Hoy, estuve a punto de estamparme en las escaleras. Mi hija se entretuvo vaciando todo el gel lubricante de silicona por todo el pasamanos. FML
Hoy, estaba regando las plantas en el balcón cuando mi hijo de cinco años, a quien acababa de prohibirle comer dulces antes de la comida, me encerró fuera de casa, fue a buscar una bolsa de golosinas, se sentó frente a la puerta de la terraza y se comió todos los dulces ante mis ojos. FML
Hoy, repinté la escalera dejando un peldaño sí y otro no para poder seguir subiendo. Una hora después había huellas de patas por toda la escalera. Me había olvidado de que el gato no sabe que tiene que subir los peldaños de dos en dos. FML
Hoy, mientras hacía la compra, mi hijo se metió unos caramelos en el bolsillo. Al notarlo a la salida, volvimos a la caja para pagarlos. La cajera me cobró el doble, contando los que ya debía haberse comido, 'visto su peso'. FML
Hoy, celebré Halloween con mi hijo. Resultado: llevo dos horas vomitando por una crisis de hígado después de haberme comido la astronómica cantidad de... cuatro caramelos y tres galletas. Ser adulto es una mierda. FML