Hoy, desde que nací, tengo una voz particularmente aguda. En cada clase, los profesores me preguntan aunque soy uno de los únicos que nunca levanta la mano. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, en la clase de música la profesora pide a cada alumno que cante solo una estrofa para comprobar que nos sabemos el texto y formar los grupos por tesituras. Cuando me toca, me está cambiando la voz y se me tiembla. Me ponen en el grupo de chicos (de contralto). ¿Normal? Soy una chica. FML
Hoy, siempre he sido de baja estatura. En clase, un profesor especialmente enfadado manda a todos los alumnos ponerse en pie de inmediato. Entonces me señala rabiosamente con el dedo y grita: «¡Eso también es para ti!» Pero yo ya estaba de pie. FML
Hoy, y desde siempre, he luchado contra mi imagen de empollón que solo piensa en el trabajo. Cuando llegué a clase de inglés habiendo olvidado hacer el ejercicio, la profesora me apartó un momento, me preguntó si todo estaba bien, tomó mi mano y me ofreció hablar al respecto. FML
Hoy, fingí quedarme sin voz para evitar un examen oral. El profesor decidió que tendría que responder con mímica. FML
Hoy, me quedé dormido en clase por el tono monótono de la profesora, y los demás se burlaron mucho de mí. Puede pasar, pero es más raro que suceda en las reuniones de padres y profesores. FML
Hoy, en clase de matemáticas, el bullicio y el ruido de siempre. El único momento de silencio incómodo fue cuando le dije a una amiga que 'antes me cabía toda la mano' refiriéndome a un par de guantes viejos; el resto de la clase lo interpretó en un sentido muy distinto. FML
Hoy, tengo una formación profesional sobre la voz para aprender a colocarla y usarla sin fatigarse, una formación que llevo pidiendo desde hace 5 años. Y, por supuesto, hoy me he quedado afónica. Para practicar. FML
Hoy, y desde que estoy en el instituto, me llaman 'Gordirrojo' porque soy gordo y pelirrojo. FML
Hoy, estoy tan acostumbrado a la indiferencia de la gente en el instituto que cuando mi vecina me pidió la hora en clase, me asusté. FML
Hoy, tuve mi presentación oral de fin de estudios. Al terminar mi presentación, los estudiantes de mi clase se fueron sin decir una palabra. He puesto el listón tan alto que ahora ninguno de ellos quiere dirigirme la palabra. FML