Hoy, me doy cuenta de que debo ser una de las pocas personas que ha apreciado las consecuencias de la cuarentena. Antes soportaba estoicamente los besos en la mejilla, los apretones de manos y otros contactos sociales inevitables, que además me resultaban desagradables. Ahora puedo evitarlos sin que me tomen por antisocial. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, he descubierto un nuevo pequeño placer en la vida: quitarme la mascarilla al final del día. FML
Hoy, me veía tan mal que fui a hacer mis compras con una mascarilla, a pesar de que no la he usado desde que levantaron la obligación. FML
Hoy, tengo tan pocas relaciones sociales que me he dado cuenta de que la que más me hace bien ahora mismo es mi cita semanal con mi psicoanalista. FML
Hoy, me desperté sobresaltada porque recibí una bofetada en la cara. El único problema: duermo sola y vivo sola. No sabía que mi mano derecha me tenía manía. FML
Hoy, como madre de un niño pequeño y acostumbrada a quitarle los mocos, me di cuenta demasiado tarde de que la persona con la que hablaba se echó hacia atrás cuando, automáticamente, acerqué la mano a su nariz. FML
Hoy, cuando se suponía que iba a celebrar mi cumpleaños, cuidadosamente organizado por amigos para dentro de 4 días, acabo de dar positivo en la COVID y me han puesto en cuarentena. FML
Hoy, llevo ya un tiempo con mi novio, todo va bien y creo que por fin puedo ser completamente yo misma con él. Pasó la noche intentando llamar la atención de la chica más guapa que había, ignorándome y rechazándome de forma abierta. Me dolió tanto que me cerré en mí misma al instante. FML
Hoy, después de haberme contenido durante varias semanas, al fin pude comprar el boleto para el tan esperado concierto, y hasta me regalaron un pequeño presente para celebrarlo: a pocos días del evento, contraje COVID. FML
Hoy, me armé de valor: decidí intentar besar a la chica que me gusta. Pero, ¡vaya sorpresa! No me esperaba besar dos manos: la de ella y la de su novio, a quien ocultaba hasta ahora. FML
Hoy, al contrario de lo habitual, mis compañeros pasaron el día saludándome, visitándome, haciéndome preguntas y charlando conmigo. Feliz de por fin tener vida social en el trabajo, me di cuenta de que, en realidad, mi puesto era el más fresquito de toda la oficina. FML