Hoy, mi novio y yo corrimos con la esperanza de alcanzar nuestro tren. Él subió, yo lo vi partir desde el andén. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, mi novio, todo un caballero, llevaba mi maleta mientras esperábamos mi tren en el andén. Fue en el momento en que las puertas del tren se cerraron y el tren comenzó a moverse que nos dimos cuenta de que todavía tenía mi maleta. FML
Hoy, como todos los domingos por la noche, tomo el tren para volver a casa, a 200 km de la casa de mi novio. En un arranque de romanticismo, mi novio quiso correr detrás del tren. Se chocó contra un banco y se fracturó la rodilla. FML
Hoy, estoy tan acostumbrada a tomar el tren sola que olvidé despertar a mi novio cuando bajé en nuestra estación. FML
Hoy, iba a toda prisa para coger mi tren. Corrí hasta la plataforma justo a tiempo para escuchar el claxon del tren y… ver a un tipo lanzarse por debajo. No llegó el tren, y me quedó grabada esa imagen inolvidable. FML
Hoy, me dirijo al subterráneo de la estación para tomar el tranvía. Mientras empiezo a bajar las escaleras, veo en el andén lleno al chico del que estoy secretamente enamorada desde hace tres años y a quien no veía desde hace dos años. Me desmayé. FML
Hoy, tomo el tren para reunirme con mi amorcito después de un largo mes de separación. Al llegar a la estación, cunde el pánico: no hay rastro de mi tren. Con el billete en mano, verifico la hora, el día, el número de tren. Todo está bien, excepto la estación. FML
Hoy, para no perder mi tren, me apresuré a subir. Después de quedarme extasiada ante paisajes que nunca había notado, me di cuenta de que me había subido al tren equivocado. Al bajar precipitadamente en la primera parada, dejé mi teléfono en el asiento. FML
Hoy, después de llegar con mucha antelación a la estación y burlarme internamente de las personas que corrían para alcanzar su tren, me di cuenta de que estaba esperando en el andén equivocado y mi tren se fue delante de mis ojos. FML
Hoy, dibujo corazones en la ventana del vagón donde mi novia espera a que el tren arranque. Tras unos minutos de tonterías, el maquinista asoma la cabeza por la ventanilla y me grita que me aparte. Resultó que era yo quien impedía que el tren partiera. FML
Hoy, por la insistencia de mi novio, accedí a regañadientes a acompañarlo en el tren fantasma, a pesar de mi fobia a los monstruos. Nuestro vagón se quedó atascado en el recorrido. Un zombie, con su motosierra en mano, tuvo la amabilidad de empujarnos hasta el final. FML