Hoy, para ligar en la discoteca, finjo que lanzo una cuerda invisible alrededor de un chico. Justo cuando empiezo a tirar de esa cuerda, el chico en cuestión finge unas tijeras y la corta. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, en la discoteca, el chico que se cayó de la tarima no tuvo mejor idea que agarrarse a mi oreja. FML
Hoy, estoy probando una nueva técnica de ligue. Me acerco a una chica bonita con una mariquita en la mano y hago como si se la quitara del pelo preguntándole si es su hermana gemela. Ella dio un grito bárbaro y la aplastó. FML
Hoy, me cruzo con una chica muy guapa en la discoteca. Ella me mira y yo adopto una pose sexy mientras intento beber de mi vaso con aire despreocupado. Me metí la pajita en la nariz. FML
Hoy, quise impresionar a mi crush haciéndome el listo. Intenté saltar una barrera para mostrarle que soy 'ágil'. Se me enganchó el pantalón, quedé colgado por la entrepierna y terminé rompiendo mis pantalones... y mis sueños. Ella aplaudió. Para burlarse. FML
Hoy, en una discoteca, veo a un chico guapo que me mira insistentemente. Toda emocionada de tener su atención, me muevo como una loca en la pista mientras le lanzo miradas seductoras. Finalmente, me acerco a él para hablarle. Resulta ser una foto en la pared. Coqueteando con un póster. FML
Hoy, estoy en una fiesta. Una chica me llamó la atención y, para mostrarle mi interés, intento tocarla con el pie mientras baila. Le hice una zancadilla y se rompió el brazo. FML
Hoy, salí a cenar con amigos, entre ellos una chica por la que siento algo. Para bromear, le conté una anécdota bastante personal y luego añadí que ella sabía demasiado, y que debía cortarle la lengua o darle el "beso del silencio". Ella me pasó su cuchillo. FML
Hoy, mientras estoy en la estación con una amiga, un hombre se acerca y empieza a coquetear conmigo de forma abierta y poco elegante. Se fue al cabo de quince minutos: para conseguirlo tuve que fingir que era lesbiana, luego casada y, por último, que vivía a 700 km. FML
Hoy, estoy en un restaurante para decirle a un chico que no comparto sus sentimientos. Suena mi celular, lo saco de mi bolso, lo llevo a mi oído y ¡pum! la tanga del día anterior que había puesto en mi bolso, enganchada en la antena de mi celular, se golpea en mi cara. La vergüenza. FML
Hoy, por mi trabajo trato con muy pocas mujeres y, por fin con algo de tiempo libre, decido salir a una discoteca con la esperanza de conocer a alguien. No había caminado ni cinco metros desde la entrada cuando me acusaron a gritos de haber pellizcado las nalgas de una joven fiestera. Yo no había hecho nada. FML