Hoy, primer día de trabajo. Me ha tocado preparar el café para el jefe. Decido hacerlo horrible para que no me lo pida más. Ahora, me toca hacer la compra: tengo que encontrar un café de otra marca, mejor que el anterior. FML
Colección
Halloween
Disfraz fallido, caramelos robados y un susto de verdad: Halloween, la única noche en que el miedo está permitido.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, recién llegado como becario a una empresa, tomo mi primer café con los compañeros. Negro, sin azúcar, pero la máquina me da un palito para remover. Algo nervioso en este primer día, tiré el café y no el palito a la papelera. Bueno, más bien lo tiré al lado. Sobre mi compañero. FML
Hoy, tomo mi café de la mañana. Me lo bebo: ¡no sabe a nada! Luego me doy cuenta de que olvidé cambiar la cápsula que usé ayer al mediodía. FML
Hoy es mi primer día en una empresa. Conozco al personal y a los empleados, y todos me reciben con mucha amabilidad. Eso fue hace una hora. Acabo de romper la máquina de café. FML
Hoy, nueva en una empresa desde hace poco, mis compañeros llevan una semana extrañándose de que mis cafés salgan translúcidos mientras los suyos son bien negros. Esta mañana pude resolver el misterio entre la hilaridad general: llevaba una semana preparando mis cafés con cápsulas ya usadas. FML
Hoy, estoy tan cansado que me olvidé de ponerle café a mi café. FML
Hoy, después de varios meses de problemas financieros y sin recibir regalos para mi cumpleaños ni para Navidad, le pido a mi novio que me compre un paquete de café de camino al trabajo. Compró una caja de chocolates para su jefa. ¿Y mi café? Olvidado. FML
Hoy, intenté eliminar el café de la mañana en el trabajo, porque aunque me aporta energía, también me genera ansiedad. No creía estar tan enganchado: aguanté una hora. FML
Hoy, soy la becaria de recepción en una empresa que tiene una máquina de café. Como soy la nueva, cada persona que se sirve quiere invitarme a uno. Soy tan amable que no puedo decirles que no. Son las 10:26 y ya voy por mi décimo séptimo café. FML
Hoy, probé mi nuevo termo preparándome un buen café. Al limpiarlo esta noche, me di cuenta de que el sabor raro se debía al manual de instrucciones, que había estado macerando en su interior todo el día. FML
Hoy, soy empleada de limpieza en una empresa. Como los jefes me tratan mal, he tomado la costumbre de usar el trapo con el que limpio la taza del inodoro para secar sus tazas de café. No había pensado que un día me ofrecerían uno. No pude rechazarlo. FML