Hoy, y por una vez no olvidé nada de mi lista de la compra. Regresé a casa muy orgullosa de mí misma y empecé a guardar las compras. Me olvidé mi bolsa de la compra en la tienda. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, en el supermercado, al pasar por caja me di cuenta de que había olvidado llevar cambio. Así que salí corriendo a buscarlo mientras la cajera se encargaba de mis artículos. Fue solo al llegar a casa, con las compras ya pagadas, que me di cuenta de que había dejado mi cartera en caja. FML
Hoy, como siempre, tuve que ir a hacer las compras a pie. Muy cargada, me costó muchísimo regresar a casa. Totalmente sin aliento, me desmayé al pie de mi apartamento. Cuando recobré el conocimiento, mis compras habían desaparecido. FML
Hoy, mi madre regresa de hacer la compra. No olvidó casi nada, salvo a mi bebé, que se quedó en el pasillo de productos frescos. FML
Hoy, volví a casa después de un viaje por España. Solo al llegar me di cuenta de que había olvidado mi cartera en el hotel. FML
Hoy, compré un barril de detergente en el supermercado. Lo colgué del carrito pero olvidé pagarlo. Honesto, regresé a ver a la cajera. Más tarde, llegué a casa, guardé todas mis compras excepto... el detergente, que dejé colgado en el carrito, y que seguramente hizo feliz a alguien. FML
Hoy, subo al tranvía con mis compras. En la confusión del momento me dejo una bolsa en la parada. Por instinto salgo a recogerla y el tranvía se cierra y arranca. Veo dentro mis tres bolsas y la gente se ríe. Resultado: me quedé sin compras. FML
Hoy, voy a hacer mis compras en un hipermercado. Absorbida por mi conversación telefónica, no me di cuenta de todas las miradas cómplices a mi alrededor. Estaba intentando pasar mi carrito por la cinta transportadora. FML
Hoy, mientras hacía mis compras, dejé mi carrito al final de un pasillo para ir a buscar lo que necesitaba. Cuando regresé, había desaparecido. Pero ojo, solo el carrito, no su contenido, amablemente desparramado en el suelo. FML
Hoy, hago las compras del mes. En la parada del autobús, al llegar con las bolsas, se me acerca una señora mayor y me pide que vaya a mirar el nombre de la calle. Dejando las bolsas a su lado, voy a mirar. Al volver, ni rastro de la señora, ni de las compras. FML
Hoy, agotada, aun así fui de compras. Al salir de una tienda me di cuenta de que me había quedado con un zapato nuevo puesto. Cuando volví para cambiarlo, mi vieja sandalia ya no estaba. FML