Hoy, yendo en el tren con unos amigos, siento que uno de ellos me toca la espalda. Para gastarle una broma, le agarro la mano, la pongo en mi cintura y empiezo a contonearme. Hasta que veo a mi amigo estirarse y entonces me doy cuenta de que la mano en realidad pertenecía a una señora que solo quería salir del vagón. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, estaba en el AVE, sentado en un cuadrante. Enfrente de mí, una mujer y a su lado, su esposo. Después de que el tren arrancó, el tipo decide acariciar a su novia (que dormía), pero es mi pierna la que toca. Avergonzado, se lo hago notar. Me responde que lo sabe. Quedan 1 hora y 30 minutos de viaje. FML
Hoy, sentada en el tren y perdida en mis pensamientos, metí la mano en la bolsa de papas que estaba delante de mí. Justo cuando estaba a punto de meter una en la boca, me di cuenta de que la bolsa no era mía... sino de la persona que tenía enfrente. FML
Hoy, como siempre, me quejé de mi hermanita, que deja asomar su tanga y se sube el pantalón de un tirón. Instintivamente, hice lo mismo más tarde con la desconocida que estaba de pie junto a mí en el tren. Me dieron una bofetada. FML
Hoy, tomo el tren AVE, como todos los días. Vagón casi vacío. Por primera vez, una mujer joven y hermosa se sienta a mi lado y empieza a conversar. Nos llevamos bien, hasta que llega un tipo grande, sudoroso y resoplando diciéndole: "Perdona, estás en mi asiento." FML
Hoy, en el tren, mientras me preparaba para mostrar mi billete a los revisores, siento algo cerca de mis pies. Me agacho para mirar y veo pelo. Un hombre se había escondido debajo de mi asiento. FML
Hoy, me quedé dormido en el tren. Me desperté cuando mi cabeza chocó contra el carrito de aperitivos, lo que hizo estallar de risa a la señora de enfrente y, de paso, me escupió su galleta ya masticada en la cara. FML
Hoy, en mi tren solo queda un asiento libre. Me siento allí, ignorando al vagabundo dormido frente a mí. Diez minutos después, justo cuando estaba a punto de irme, veo que se había orinado encima. Me echo a reír, hasta que me doy cuenta de que mi bolso está empapado en orina. FML
Hoy, en el metro abarrotado, apoyé mi espalda contra un asiento, en el cual ya estaba posada la mano de un hombre de unos sesenta años. Me sonrió y me desabrochó el sostén. FML
Hoy, regreso de vacaciones en tren con mi madre y mis hermanos. Después de habernos sentado, se acerca una persona que dice tener el mismo asiento. Nos levantamos; mi madre se queja. Miro el billete: era del día anterior. Por la cara de mi madre, pasamos seis horas de pie en el tren y, cuando nos pidieron los billetes, respondí rápido que si nos sentábamos nos daba vértigo. FML
Hoy, en el tren, finjo estar absorta en el paisaje para no tener que darle dinero a un hombre que pide limosna (todos lo hemos hecho...). Para llamar mi atención, acercó su rostro a dos centímetros del mío y me lamió la mejilla. FML