Hoy, al contrario de lo habitual, mis compañeros pasaron el día saludándome, visitándome, haciéndome preguntas y charlando conmigo. Feliz de por fin tener vida social en el trabajo, me di cuenta de que, en realidad, mi puesto era el más fresquito de toda la oficina. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, al llegar al trabajo tras unos días de vacaciones, mi jefe me abrió los brazos para invitarme a pasar a la oficina de al lado. Lo abracé pensando que quería un abrazo. FML
Hoy, por fin pude concentrarme en mi trabajo sin que nadie me interrumpiera, en plena época de mucho trabajo. Al final del día llamé a mi jefe para hacerle una pregunta. Simplemente se había olvidado de que yo trabajaba hoy. FML
Hoy, becario olvidado en lo más recóndito de las oficinas de la empresa, me sobresalté cuando un empleado llamó a mi puerta. FML
Hoy, trabajo en una empresa con un ambiente estupendo, pero desde hace unos meses una compañera casi no me habla; parece incluso cohibida y creo que no le caigo bien. En la pausa, muy tímida, vino a buscarme para invitarme a tomar algo fuera del trabajo. Por mi calidad de análisis. FML
Hoy, mi jefe me está elogiando por mi dedicación a la empresa. De hecho, venir a trabajar todos los días durante su semana de descanso es algo nunca visto. Simplemente se me olvidó y acabo de darme cuenta. FML
Hoy, agotada y enferma, fui a trabajar igual. Al final del día me enteré de que en realidad era mi único día libre de la semana. Mis jefes lo sabían, pero no se molestaron en avisarme. FML
Hoy, llegué excepcionalmente tarde a la oficina con media hora de retraso. Una compañera me comentó que era muy esperada y que uno de nuestros jefes venía a buscarme cada cinco minutos. Este último no estaba preocupado, sino que solo tenía ansias de tomarse su café, que yo tardaba en preparar... FML
Hoy, el nuevo empleado de mi empresa estaba conmigo, en mi oficina, cuando mis compañeros salieron a fumar un cigarrillo justo debajo de mis ventanas y se pusieron a contar, desternillados de risa, todos los chascarrillos que les lanzaba desde su llegada. FML
Hoy, y desde hace poco tenemos un nuevo jefe. En la oficina no somos todos amigos, solo compañeros. Él saluda con besos en la mejilla a todo el equipo cada mañana. FML
Hoy, sola en el comedor de la empresa, cuatro compañeras que solo conozco de vista se sientan en mi mesa. Estoy encantada de conocerlas. Charlamos durante 30 minutos: hijos, actividades, casa... Hasta el postre, cuando se dieron cuenta de que yo no era quien creían, sino una completa desconocida de otro departamento. FML