Hoy, al tomar mi pastilla, se me cayó dentro de la botella de 2 litros que acababa de abrir. Desafortunadamente, se disolvió rápidamente. Me vi obligada a beber todo en menos de una hora. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, saqué un analgésico para mi hijo, que se acababa de lastimar. Le serví un vaso de agua y, por reflejo, me tragué la pastilla. FML
Hoy, me tragué mis medicamentos con el agua de un vaso lleno que estaba sobre la mesa. En realidad, era aguardiente en el que mi marido dejaba remojando su panadizo. FML
Hoy, mientras bebo un vaso de agua para ayudarme a tragar mi pastilla, mi novio me cuenta una broma totalmente idiota que me hace reír. Me río tanto que todo el agua que tengo en la boca se me sale por la nariz... ¿Mi pastilla? Ah no, esa se queda atascada. FML
Hoy, con dolor de cabeza, decido tomar una pastilla efervescente. Una hora después, como el dolor no disminuye, disuelvo una segunda pastilla, me la tomo y dejo el vaso vacío en el lavabo... justo al lado del primero, que todavía estaba lleno. FML
Hoy, al no poder conciliar el sueño, tomé una pastilla para ayudarme a dormir. Con pereza de ir a buscar agua, decidí tragarla sin nada. Además de insomnio, ahora tengo dolor de garganta y un sabor abominable en la boca, ya que la tragué mal. FML
Hoy, llegué a casa un poco achispada y se me cayó la pastilla. Después de recogerla, me la tragué y unos minutos después la volví a encontrar en el suelo. Resultó que me había tragado una preciosa bolita de la arena de mi gato. FML
Hoy, termino de repasar para la Selectividad y me duele la cabeza. Muy concentrada en mis apuntes, abro un bote de pastillas y me tomo una. Solo cuando quiero volver a cerrar el bote me doy cuenta de que me he tragado el tapón, que se parecía muchísimo a la pastilla. FML
Hoy, como de costumbre, me levanto para ir a la escuela y bebo de la botella de agua que está sobre la encimera de la cocina. Cuál no fue mi sorpresa cuando, al beber, me di cuenta de que no era agua en la botella sino un producto de limpieza. Pasé la mañana vomitando. FML
Hoy, en una fiesta de copas, me invadió la necesidad de vomitar. Tomé la bolsa de plástico que estaba justo a mi lado y no logré contener ni una gota en ella. Orgullosa de mi hazaña, se la mostré a mis amigos, quienes me informaron que la bolsa estaba perforada y que se podía rastrear todo mi recorrido. FML
Hoy, en plena noche, tenía sed. Decidí entonces, en la oscuridad para no despertar a nadie, ir a buscar otra botella. Tropecé con una silla y casi me caigo al suelo. Sí, casi, porque la esquina de mi mesa detuvo mi barbilla en pleno vuelo. FML