Hoy, como maestra de preescolar, me senté en la silla de un niño pequeño que acababa de liberar. Rápidamente me di cuenta de que se había hecho pipí encima. FML
Colección
Halloween
Disfraz fallido, caramelos robados y un susto de verdad: Halloween, la única noche en que el miedo está permitido.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, me llamaron de la escuela de mi hijo de 5 años. Había hecho pipí sobre una niña que lo estaba molestando. FML
Hoy, soy maestra suplente en un jardín de infancia. Todo va bien, hasta que le pregunto a un niño pequeño qué tiene en la mano. 'Pues… mi caca, maestra'. FML
Hoy, soy profesor y, sentado en mi escritorio, suelto discretamente un pequeño pedo. Uf, sin ruido pero con un olor insoportable. Justo después me paseo entre los pupitres y veo a los alumnos tapándose la nariz y acusándose unos a otros de haber soltado el pedo. Me quedé impasible. FML
Hoy, al ir al baño con mis alumnos de preescolar, uno de ellos bebió del urinario. FML
Hoy, como animadora en un centro recreativo con niños de preescolar, tuve que quedarme en el baño con un pequeño durante 10 minutos, porque insistía en mostrarme cada hoja de papel higiénico que pasaba por su trasero, para que yo le dijera si todavía quedaba caca o no. FML
Hoy, le enseño a hacer burbujas en la bañera a la niña que cuido. Le muestro cómo hacerlo metiendo la cabeza bajo el agua y soplando. Después ella soltó, riéndose: 'Me hice pipí'. FML
Hoy, como animadora en un centro de ocio para niños de cinco años, acompaño a una niña al baño para no dejarla sola. Después de terminar de hacer caca, se da la vuelta, se agacha ligeramente, separa sus nalgas y me dice: "¿Todavía queda caca?". FML
Hoy, soy profesor en un instituto. Como los baños para profesores estaban cerrados, me dirigí a los de los alumnos, que estaban llenos. Cuando llegó mi turno, se me cayó el rollo de papel higiénico de las manos y pasó por debajo de la puerta. Vi una sombra que lo agarró, se rió y se fue con él. Maldito chiquillo. FML
Hoy, mientras cambiaba el pañal de mi hija, que al fin estaba impecable, me disponía a asegurarla cuando sentí mi mano apoyarse en la mesa del cambiador. En un abrir y cerrar de ojos, un chorro de caca amarillenta me empapó el suéter y salpicó hasta las cortinas, dejando un olor a yogur podrido. FML
Hoy, como orientador en un instituto, convoqué a 7 alumnos a mi oficina para regañarles. En medio de un silencio incómodo, uno de ellos se tiró un pedo. Tuve que terminar la sesión porque me hizo tanta gracia. FML