Hoy, con la cabeza hecha un lío esta mañana, no miro bien dónde pongo los pies. Gracias, mi súper gato, por el medio rata que me regalaste durante la noche. Lástima que no lo noté hasta haberlo pisado con todo mi peso. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, encontré a mi gato con la cabeza atascada en un zapato, corriendo por todo el apartamento y arrasando con todo a su paso. FML
Hoy, mi gato intentó saltar sobre la mesa donde estaba su comedero y terminó haciendo el ridículo de la peor manera. Conmovido, lo tomé para colocarlo en la mesa. Yo también la cagó de forma tremenda: resbalé y caí con el gato en brazos. Me duele mi dignidad. FML
Hoy, mi gato viene a verme, todo triste, para que le ayude a sacar su ratón de debajo del aparador. Mi gatito, si es de plástico, está bien... pero uno de verdad, lo trajiste tú, ¡te las arreglas! FML
Hoy, mi gato dormía en mi silla. Cogí otra para no molestarlo, pero se me resbaló de las manos y me cayó en el pie. Ahora me duele el pie; el gato, despertado por el ruido, se estiró con languidez y dejó libre mi silla, y mi mujer se burla de mí. FML
Hoy, esta mañana, mi gato corre por todas partes hasta tirarme al suelo y volcar mi taza de café preparada con la última cápsula que quedaba. FML
Hoy, me levanté de prisa porque llegaba tarde. Por consideración a mi novio que aún dormía, no encendí la luz. Al vestirme, distingo vagamente un calcetín tirado sobre la alfombra y lo recojo para ponérmelo. Era el vómito del gato. FML
Hoy, vi a mi gato tumbado al sol mirando cómo un ratón salía de debajo de un mueble, se servía unas croquetas del cuenco y se marchaba por donde había venido. Ni siquiera movió un bigote. FML
Hoy, pasé toda la tarde limpiando a fondo mi habitación de estudiante. Cuando terminé, me fui a duchar. Al salir, descubrí a mi gato que volvía de dar una vuelta... con las patas llenas de tierra. Me lo hace cada vez. FML
Hoy, al despertar con dificultad, veo que la alfombra del baño está doblada. Le doy una pequeña patada para enderezarla. Al parecer, nadie contaba con la diarrea del gatito durante la noche, lo que me golpeó el pie, hizo que soltase un chillido estridente y despertó a mi marido de un sobresalto. FML
Hoy, tengo el corazón roto. Para colmo, mi gatito, que tiene diarrea, se limpió en mi pelo mientras lo acariciaba. La vida me caga, en todos los sentidos de la palabra. FML