Hoy, en el metro, un hombre intenta ligar conmigo y simula masturbarse en la barra del vagón. Ah sí, ahí me tiene conquistada. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, en el metro, he descubierto una nueva 'técnica de ligue': el hombre sentado a mi derecha, que me estaba mirando fijamente desde hace un momento, soltó un pedo tan ruidoso como apestoso en mi dirección, y luego me susurró al oído un languido: 'Éste es para ti...' FML
Hoy, el apuesto joven sentado frente a mí en el metro me lanzó una sonrisa seductora, me guiñó el ojo provocativamente y luego, con languidez, se metió los dedos en la nariz. FML
Hoy, tomo el metro y un desconocido muy encantador se sienta frente a mí. Intercambiamos miradas tímidas, un momento tan romántico como el de una comedia romántica ideal. Recibo un SMS de mi novio: '¡Saca la lencería, que esta noche nos follamos!'. FML
Hoy, por una vez, tengo un asiento en el metro. Un tipo extraño se me acerca y me susurra al oído: "¡Sé quién eres! ¡Nunca me atraparán!" Un loco, ok. Con cautela, salgo del vagón. Al darme la vuelta, lo veo sentarse en mi lugar riéndose. FML
Hoy, en el tren, finjo estar absorta en el paisaje para no tener que darle dinero a un hombre que pide limosna (todos lo hemos hecho...). Para llamar mi atención, acercó su rostro a dos centímetros del mío y me lamió la mejilla. FML
Hoy, en el metro, me encontré pegada a un chico encantador. Le dirigí una sonrisa tímida y, cuando se quitó uno de sus auriculares, pensé que me iba a hablar. Unos segundos después comprendí que solo quería saber si sus pedos hacían ruido. FML
Hoy, el metro llega abarrotado. Justo cuando me preparo a subir, una chica guapa que también está en el andén me hace un guiño y me dice que espere al siguiente. La miro sonriendo hasta que se cuela en el vagón por el pequeño hueco que quedaba, riéndose. FML
Hoy, mientras estoy en la estación con una amiga, un hombre se acerca y empieza a coquetear conmigo de forma abierta y poco elegante. Se fue al cabo de quince minutos: para conseguirlo tuve que fingir que era lesbiana, luego casada y, por último, que vivía a 700 km. FML
Hoy, estoy leyendo tan tranquila en el metro cuando, de repente, en una parada, el hombre sentado a mi lado se levanta, me da una bofetada, grita: "¡Zorra!" y se baja del vagón. FML
Hoy, estoy sentado en el metro con la música en los oídos. De repente, una chica se acerca, se inclina y me ofrece la mejilla. Sorprendido, le doy un beso en la mejilla. Ella se endereza de repente: "¿Pero qué estás haciendo? ¡Estoy mirando el plano del metro!" . FML