Anonyme
Hoy, en el tranvía, dos chavales hablaban animadamente del placer que les daba aterrorizar a la gente en la calle con un arma, matarlos a sangre fría y, a veces, robarles el coche. Me tomó diez minutos, aterrada, escucharlos hasta que comprendí que hablaban de un videojuego. FML