Hoy, encontré mis zapatos en el microondas y la plancha en la cama. Mis invitados, un poco borrachos, se divirtieron cambiando de lugar todos los objetos de mi apartamento. 2010 empezará con una búsqueda del tesoro, pero lo peor es que todavía no sé dónde han escondido al gato. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, encontré a mi gato con la cabeza atascada en un zapato, corriendo por todo el apartamento y arrasando con todo a su paso. FML
Hoy, al llegar a casa encontré el apartamento hecho un desastre. Platos rotos, tostadora hecha trizas, cafetera tirada al suelo. Y mis hijos, inocentemente, preguntándome dónde escondí sus regalos de Navidad. FML
Hoy, descubrí que el escondite favorito de mi gato para depositar sus ratones muertos estaba en mis zapatos. FML
Hoy, al ordenar mi apartamento después de una fiesta, encontré muchas cosas más o menos extrañas, pero las marcas de pisadas en mi techo, en serio, no me las explico. FML
Hoy, después de que desaparecieran dos camisetas, dos zapatos derechos, unos auriculares, un cinturón y ocho calcetines, mi perro secuestró mi móvil y mi iPod. Todavía no he encontrado su escondite secreto. FML
Hoy, bajo al baño en plena noche, sin encender la luz, descalzo, y piso el vómito del gato. ¿Qué? ¡Si ya no tengo gato! El de los vecinos entró en mi casa, se zampó mis croissants y vomitó por todas partes. Luego fue una carrera para sacarlo y ponerme a limpiar a las 4 de la madrugada. FML
Hoy, llegué a casa empapada hasta los huesos. Para evitar mojar todo, me quité la ropa mojada en la entrada. Mi gato aprovechó para escaparse por las escaleras, obligándome a perseguirlo por todo el edificio. En tanga. FML
Hoy, recién llegada a un nuevo piso compartido, dejo mis maletas en mi habitación. Todo estaba perfecto, hasta que decidí explorar las demás habitaciones. Imposible salir de mi cuarto, el pomo de la puerta no funciona. Y no hay nadie más en el apartamento. FML
Hoy, me olvido las llaves al salir de casa. Regreso tarde y mi pareja no responde al teléfono. Lanzo, uno por uno, mis zapatos sin éxito a pesar del estruendo, hasta que ambos quedan atrapados en la barandilla. Mi pareja abre la ventana de al lado; me había equivocado de vivienda. FML
Hoy, mientras intento vestirme a oscuras para no despertar a mi pareja, rebusco a tientas los calcetines que se me han caído al suelo. Al final consigo poner la mano sobre lo que resultará ser el vómito de mi gato. FML