Hoy, estoy en la sala de descanso con los colegas. Aunque suelo ser muy discreto, decido dar mi opinión muy poco positiva sobre la jefa en ese momento. ¿De verdad tenía que llegarle un repentino antojo de té justo en ese momento? FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, reunión súper importante con todos mis jefes. Poco interesado, me divierto soplando sobre mi taza de té caliente para empañar mis gafas. Justo cuando mi jefe decide pedirme su opinión, por orgullo y credibilidad paso de opinar. FML
Hoy, trabajo en una empresa con un ambiente estupendo, pero desde hace unos meses una compañera casi no me habla; parece incluso cohibida y creo que no le caigo bien. En la pausa, muy tímida, vino a buscarme para invitarme a tomar algo fuera del trabajo. Por mi calidad de análisis. FML
Hoy, preferí fingir un malestar en el trabajo: me quedé dormido en mi escritorio y caí bajo la mirada de mi jefa. FML
Hoy, sorprendí a mi jefe en la sala de reuniones. Estaba agitando enérgicamente todas las latas de refresco de cola y luego las volvía a colocar con cuidado en el refrigerador. Hay una reunión sindical en 5 minutos. FML
Hoy, mientras hacía una pausa para tomar café con un compañero, mi jefe pasó y me dijo: «Entonces, ¿cuándo vas a tomarte una pausa del trabajo?» FML
Hoy, llegué excepcionalmente tarde a la oficina con media hora de retraso. Una compañera me comentó que era muy esperada y que uno de nuestros jefes venía a buscarme cada cinco minutos. Este último no estaba preocupado, sino que solo tenía ansias de tomarse su café, que yo tardaba en preparar... FML
Hoy, estaba charlando con una colega y despotriqué sobre la insoportable familia a la que acompaño en mi trabajo. Luego abro la puerta de la sala de espera y ahí estaba. Balbuceé un saludo y me refugié en el baño. FML
Hoy, durante el descanso del café en el trabajo, unos compañeros, al considerarme demasiado recatada, me retaron a descubrirme el pecho a la primera persona que entrase en la sala. Acepté. La puerta se abre, me encuentro con los senos al descubierto... y la persona se desmaya. Esa persona resulta ser mi jefe. FML
Hoy, estoy en la sala de descanso con mis compañeros y nuestro jefe detestable. Como siempre, él levanta la voz, convencido de que sus chistes son graciosos. La ventana está abierta y hace frío. Como se sienta a mi lado, le pregunto de forma espontánea: "Cédric, ¿puedes cerrar el pico?" Lapsus. FML
Hoy, mientras tomaba un descanso no autorizado en la sala de descanso de mi trabajo, escuché llegar a mi jefe. Obviamente, con mi excepcional inteligencia, no se me ocurrió nada mejor que fingir estar dormido. FML