Hoy, hace tres meses que tengo tres peces dorados que llevan el nombre de mis tres hijos. Todo iba bien hasta que, esta noche, mi hija me despertó llorando porque 'Florent no se mueve más, debe estar muerto...' FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, mi madre, un poco demasiado alegre, contó que hace tres años, mi padre, borracho, se comió un pez dorado. Hace tres años, mis padres me habían anunciado la muerte 'natural' de ese pez dorado. FML
Hoy, noche de amigos. Mi pez dorado murió en pastis. FML
Hoy, mi compañero se fue al otro lado del mundo por cinco semanas. Así que compré un pez dorado y le puse su nombre para pensar en él cada día y sentirme un poco menos sola. Acabo de encontrarlo flotando en su pecera, muerto. FML
Hoy, el pez dorado de mi hija de cinco años murió. ¿Su primera reacción? "¿Podemos ver cómo es por dentro?" FML
Hoy, estoy con mi familia y la conversación gira en torno a los animales. Queriendo participar, cuento la loca historia de mi pez dorado que vivió 16 años cuando, de repente, mi madre exclama: «¡Anda ya! A ese pez lo volvíamos a comprar cada vez que regresábamos de las vacaciones.» FML
Hoy, con un récord de ocho peces dorados muertos en menos de cinco meses, mi hijo y yo somos tan conocidos que los dependientes de la tienda de mascotas nos han creado una pecera especial para los 'sacrificados'. FML
Hoy, estaba desayunando tranquilamente en la cocina mirando a nuestro bonito pez rojo cuando éste saltó fuera de la pecera y terminó empalado en los bonitos cactus que había comprado el día anterior. Los niños lloraron toda la mañana. FML
Hoy, mientras intentaba cambiarle el agua, se me cayó mi pez dorado. Aterrado, me apresuré a recogerlo. Lástima que el gato que pasó por allí haya sido más rápido. Se lo tragó y luego se fue a dormir en el sofá. FML
Hoy, parada en una pescadería con mis hijos. Al momento de pagar, escucho gritos al otro extremo del mostrador. Entonces descubro a mis dos hijos peleando con una lubina y una merluza, gritando: '¿Cómo que mi pescado no está fresco?'. FML
Hoy, sorprendí a mis tres hijos echando a suertes quién iría a decirle a mi tercer marido que sus días estaban contados, porque los dos anteriores habían muerto de un infarto. FML