Hoy, he descubierto una técnica para hacer al menos un escape room gratis al día. El concepto: intentar salir de casa en menos de una hora sin que ninguno de mis perros se estrese y empiece a ladrar mientras estoy fuera. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, quise gastarle una broma a mi perro escondiéndome en su caseta. No pude salir, tuve que esperar a que alguien llegara a casa para liberarme. FML
Hoy, un perro callejero me persiguió por la calle. Me tiré debajo de un portón de garaje automático que se estaba cerrando. Me quedé allí tres horas esperando a que alguien me sacara. FML
Hoy, a pocos días de mi cumpleaños, les propuse a mis amigas hacer un escape room para celebrarlo. ¿Resultado? La noche será en casa de una de ellas, a 40 minutos en coche de mi casa, porque le viene más cómodo a ella. FML
Hoy, tengo que sacar a pasear por primera vez al perro que he aceptado cuidar. Me esforcé por recordar todas las instrucciones y las sigo al pie de la letra. Salgo del apartamento con el perro y la puerta, sin manija exterior, se cierra. ¿Adivinan dónde están las llaves? FML
Hoy, son las 2:25 de la madrugada y me instalé una cama improvisada en el salón para escapar de los ronquidos de mi marido y poder dormir un poco. No contaba con mi perro, que también ronca. FML
Hoy, con el fin de anticiparme a los robos en mi casa, compré un nuevo perro guardián. Estoy bastante convencida de su eficacia. De ahora en adelante no temo nada, nadie puede entrar, ni siquiera yo que llevo tres cuartos de hora esperando bajo la lluvia. FML
Hoy, como no tenía bolsillos, he decidido colgar mis llaves del collar de mi perro. Se ha escapado y ahora no puedo entrar en mi casa. FML
Hoy, fui a ducharme. Después de terminar, no pude salir del baño porque mi perro de 30 kilos se había acostado detrás de la puerta. Imposible moverlo, estuve encerrada más de una hora. FML
Hoy, saco a pasear a mi perro, que tiende a escaparse. Lo suelto en un campo y, en menos de lo que canta un gallo, ya no lo veo. Lo llamé 50 veces, lo busqué durante 2 horas, recorrí 3 pueblos y pregunté al menos a 50 personas. Presa del pánico, vuelvo corriendo a casa... para encontrar a ese bobo plantado delante de mi puerta. FML
Hoy, en la casa de vacaciones donde nos alojamos, mi padre tuvo dos geniales ideas. La primera: dejar entrar al perro de la dueña, que después hizo sus necesidades por todos lados. La segunda: encender la chimenea y tirar dentro la decoración de madera de la dueña, que según ella es cara. FML