Hoy, intento llegar a mi coche en el garaje del edificio, que está inundado tras las fuertes lluvias. Me armo de valor y empiezo a atravesarlo. Ya estoy empapada cuando me doy cuenta de que no es la lluvia, sino el rebosamiento de las alcantarillas lo que ha inundado el garaje. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, se me inundó el garaje por la lluvia. Mis sacos de cal y cemento quedaron empapados. FML
Hoy, al salir del gimnasio, me doy cuenta de que está lloviendo a cántaros. Saco la llave del coche de mi bolsa y la sostengo en la mano para no quedarme bajo la lluvia. Fuera, me doy cuenta de que no recuerdo dónde he aparcado mi coche. Tuve que recorrer todo el estacionamiento para encontrarlo. FML
Hoy, camino a casa bajo la lluvia. Me encuentro con un tipo que tuvo el buen reflejo de levantar su paraguas para dejarme pasar. Visiblemente, no calculó que mido 2,04 metros. Llegué a casa empapado y tuerto. FML
Hoy, al descargar mi coche, tropecé y mi chancla pasó por el agujero de la acera que drena el agua de lluvia a las alcantarillas. Ahora soy unimancha. FML
Hoy, llovía a cántaros y tenía una cita con mi novio. Sin escuchar más que mi valentía, me levanto, me visto y salgo hacia la calle. Casi llegando al punto de encuentro, recibo un mensaje de él: "De todos modos, ni por 1000 euros salgo ahora. El agua moja demasiado." FML
Hoy, camino bajo una lluvia torrencial con el paraguas sobre la cabeza. Camino con dignidad hasta darme cuenta de que la gente se ríe a mi paso. Al levantar la vista, veo que mi paraguas está cerrado. FML
Hoy, mi calle está inundada porque el canal se desbordó. Gansos y patos deambulan a sus anchas. Me alegro de haber aparcado el coche fuera y no en el sótano, donde habría quedado atrapado. Había olvidado cerrar una ventana. Encontré cuatro patos en el asiento trasero. FML
Hoy, voy a una entrevista de trabajo. Llueve mucho. Confundo un charco con un estanque. Así que termino empapado hasta la cintura. Tantos sacrificios, para al final, no ser contratado. Al menos dejé una huella en la empresa: la de mi trasero en la silla. FML
Hoy, aproveché el paseo del perro (a pie, claro) para devolver un paraguas que me había prestado el día anterior un amable señor mayor, porque yo ya estaba bajo la lluvia (él iba en coche). En cuanto devolví el objeto, regresé a casa… y me empapé completamente. Vivo al otro lado del pueblo. FML
Hoy, cruzo la ciudad bajo la lluvia y camino a paso ligero por aceras de adoquines, cómoda con mis tacones altos. No me resbalo, ¡lo tengo controlado! Al llegar a casa, mientras separo la ropa para la lavadora, me resbalo con una camiseta. ¿Resultado? Esguince. FML