Hoy, llegué a clase con dos horas de retraso. ¿Mi excusa? Un hombre se había plantado completamente desnudo sobre las vías de mi metro para luchar contra el uso de pieles en la moda. FML
Colección
Halloween
Disfraz fallido, caramelos robados y un susto de verdad: Halloween, la única noche en que el miedo está permitido.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, entré a duras penas en un metro abarrotado. Al sonar la señal, un hombre en el andén me tiró del bolso, me sacó del vagón y se quedó con mi sitio. El metro se fue sin mí. FML
Hoy, cita, falda cartera. El chico y yo tomamos el metro, pero mi falda se atascó en un asiento plegable. Seguía avanzando sin darme cuenta de que se había quedado en el asiento. FML
Hoy, tomé el metro, la línea 8, la que tiene los asientos plastificados. Mala suerte, como llevaba una faldita de tela resbaladiza, me encontré al primer giro con el culo en el suelo agarrando la pierna del tipo al lado mío... El vagón estaba lleno. FML
Hoy, salí tarde y me fui sin ropa de repuesto. Me encontré en tacones y vestida, dándoles de comer a mis caballos bajo la lluvia y en el barro. FML
Hoy, en el metro abarrotado, apoyé mi espalda contra un asiento, en el cual ya estaba posada la mano de un hombre de unos sesenta años. Me sonrió y me desabrochó el sostén. FML
Hoy, en el metro, vi a un señor mayor alto y delgado, con unos shorts bastante cortos, sentado con las piernas abiertas. Uno de sus testículos se escapó con estilo. FML
Hoy, en el tren, mientras me preparaba para mostrar mi billete a los revisores, siento algo cerca de mis pies. Me agacho para mirar y veo pelo. Un hombre se había escondido debajo de mi asiento. FML
Hoy, la correa de mi bolso que contenía mi computadora profesional se quedó atascada de forma mortal entre dos asientos del metro. Tuve que hacer dos viajes de extremo a extremo bajo la mirada divertida de los otros pasajeros antes de poder dejar ese vagón e irme a trabajar. FML
Hoy, en el metro, alguien usó la capucha de mi abrigo como papelera para sus pañuelos usados. Me di cuenta cuando me cubrí la cabeza con ella. FML
Hoy, bajo las escaleras para tomar el metro cuando me cruzo con un hombre guapo que me mira fijamente. Para lucirme, me lanzo a un meneo de cabeza digno de un anuncio de champú. Me enredo los pies con el vestido y me caigo por el resto de las escaleras, quedándome sentada en el trasero. FML