Hoy, medio dormida, me preparo una tostada con mermelada y, al mismo tiempo, le doy a mi gato un sobre de paté. Me lamí la cuchara. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, como cada mañana, mi novia, que se levanta más temprano que yo, prepara mis tostadas con Nutella para el desayuno. Me di cuenta de que ella no escatima en la cantidad extendida, pero que a mi gato le encanta lamer la parte de arriba de las tostadas. FML
Hoy, medio dormida, decido prepararme un buen desayuno. Créeme, una tostada con mostaza te espabila. FML
Hoy, en la penumbra del amanecer, lamo mi dedo en el que había un resto de crema de cacahuate de mi desayuno. Mi glotonería me perderá, era un trozo de pasta de sabor a despojos/hígado que pongo en la comida de mi gato. FML
Hoy, recibo a unos amigos para almorzar. Para el aperitivo hice tostadas con paté. Con perplejidad, al momento de darle de comer a mi gato, descubro en la despensa mis latas de paté para gatos. Todas las tostadas se habían acabado y mis invitados las encontraron deliciosas. Yo también. FML
Hoy, presa de un ataque de sueño, bostecé. Mi gato, que acababa de salir de su caja de arena, tuvo la buena idea de poner su pata en mi boca justo en ese momento. FML
Hoy, mientras mi café se hacía, preparaba la comida de mi gato. Adivinen quién bebió un café con sabor a pollo en gelatina. FML
Hoy, me levanto por la mañana después de una maravillosa noche con una encantadora señorita. Traspasado de amor, la observo en la cocina sin que ella me vea. Es entonces cuando toma una caja de golosinas para gatos, lee la etiqueta, se encoge de hombros, la abre y empieza a comerlas una tras otra. FML
Hoy, cansada, preparo la mochila de mi hija y le pongo dos bolsitas de compota de frutas para la merienda. La profesora me llamó para preguntarme si realmente debía darle esos dos sobres de comida para gato a mi hija. FML
Hoy, llego tarde y algo bebido a casa de mis padres. Un poco de hambre, una rebanada de pan, mantequilla y doy dos mordiscos. Cinco horas después, mi madre me despierta y me arrastra a la cocina. Sobre la mesa impecable está una esponja embadurnada de mantequilla a medio comer. FML
Hoy, hace ya un tiempo que mi gato no come su pienso si no le doy antes unos cacahuetes. Sí, mi gato se toma el aperitivo. FML