Hoy, mi coche se quedó sin batería por el frío. Así que fui en bicicleta al trabajo. Aún medio dormido, me di cuenta de que, por costumbre, me estaba metiendo en la autopista cuando escuché los numerosos claxones detrás de mí. VDM
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, tras trabajar doce horas en el turno de noche, me quedé dormida al volante de mi coche. Yo estoy bien, no estoy herida, no hubo daños. Me quedé dormida en un STOP perdido en medio del campo. Me desperté cinco horas más tarde, helada, sin gasolina, con la batería muerta y sin el móvil, que había dejado en el trabajo. FML
Hoy, después de ir a un festival y pasar la noche en una tienda de campaña, vuelvo a mi coche que le había prestado a mi hermana para que durmiera dentro. Me siento y pongo la llave en el contacto. La batería está muerta. Maldigo. Desde atrás escucho una voz dormida: "Tuve frío esta noche, así que puse la calefacción...". FML
Trabajo Sucio
Hoy, cuando iba saliendo para el trabajo, me di cuenta de que había olvidado mi mochila entonces me devolví por ella, pues tenía tiempo de sobra. La tomé y salí rápido pero se me pinchó la llanta de la bicicleta en el camino. Tuve que volver caminando a casa enlodado y llegué tarde al trabajo. VHP
Hoy, para variar, decidí regresar a casa utilizando una bicicleta del sistema municipal de alquiler. Solo al llegar frente a mi edificio me di cuenta de que la estación más cercana estaba tan lejos como la de mi trabajo. VDM
Hoy, después de una noche de fiesta con amigos. Estuve buscando mi coche durante 30 minutos, hasta que un amigo, al verme buscar en vano, me recordó que había venido en bicicleta. FML
Hoy, mi coche se averió en la autopista. Como mi móvil estaba descargado, tuve que caminar casi un kilómetro hasta encontrar un poste de llamada de emergencia. Al volver al coche, me di cuenta de que había aparcado a diez metros de otro poste. FML
Hoy, al volver del trabajo, me di cuenta de que había olvidado mi teléfono allí. Decidí hacer el viaje de ida y vuelta. Una vez allí, me di cuenta de que había olvidado las llaves de mi oficina. Volví a casa con las manos vacías. En el camino, perdí las llaves de mi casa. Me quedé afuera, sin teléfono, en el frío. FML
Hoy, después de un día de trabajo en la asistencia en carretera enviando grúas para despistados que habían puesto el combustible equivocado o que habían dejado las luces encendidas, y tras haberme burlado alegremente de ellos, tuve que llamar a mi propia asistencia porque encerré las llaves dentro del coche. FML
Hoy, me quedé varado en el carril de aceleración de la autopista. Después de que un taxi me llevara de vuelta a casa, me di cuenta de que mis llaves se quedaron en el vehículo, a kilómetros de distancia de mi hogar. Terminé rompiendo una ventana. FML
Hoy, después de haber pasado un magnífico día en la isla de Aix, regresé a mi coche que había dejado en el estacionamiento del embarcadero. Allí, me di cuenta de que el soporte de mi teléfono se había desprendido del parabrisas y, al caer, había activado las luces de emergencia. Sin batería. FML