Hoy, mi novio está convencido de que me trata como a una princesa. Debo ser Cenicienta entonces, porque trabajo 15 horas al día para ser su novia: trabajo 9 horas, 3 horas de trayecto, 3 horas de tareas domésticas. Naturalmente, por día. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, me olvidé del cumpleaños de mi novio porque estoy cansada de ir a su casa y hacer de criada. Mi regalo, cariño, es esto: jornadas de 14 horas para satisfacerte, todos los días. Me dijo que su madre hacía lo mismo y que no estaba demasiado cansada. Que le den a su madre. FML
Hoy, me doy cuenta de que no he alcanzado mi objetivo: no quería ser ama de casa. Me he convertido en la criada, en la puta y en la psicóloga de mi novio, gratis, y además trabajo en una oficina 7 horas al día. FML
Hoy, me encuentro en un foro para mujeres donde una chica habla de su novio, al que toman por vago porque se acuesta con las gallinas en cuanto cae la noche. Esa mujer es la mía y yo trabajo como un loco para traer el único sueldo de la casa. FML
Hoy, mi novio es súper generoso: me deja entregarme completamente a mi pasión por la limpieza y nunca hace nada. Lo hemos hablado, pero la educación de niño mimado que le dio su estúpida madre es más fuerte. Soy la criada. FML
Hoy, mi novio me pregunta qué hago los viernes por la tarde porque no trabajo. Le respondo que limpiar la casa ya me lleva varias horas. Él se queda sorprendido y me dice: "Pero cariño, no tienes por qué, puedes hacerlo el sábado". FML
Hoy, mi novio actúa como si mi sueño en la vida fuera hacerme cargo del hogar. Por más que le pida todas las noches que me ayude a lavar los platos, es como si no me oyera. FML
Hoy, sé que cuando vuelva de mi jornada de trabajo, mi novio estará frente a su PC, ignorando por completo la ropa, los platos, las compras y la limpieza que hay que hacer. Está demasiado acostumbrado a que su estúpida madre lo haga todo. Nunca cambiará. FML
Hoy, al llegar a las 19:00 me doy cuenta de que mi marido, una vez más, ni ha fregado los platos ni ha tendido la ropa, aunque hace varios días que promete ocuparse de ello. Su excusa: "Yo también trabajo." Luego me cuenta que esta tarde pasó más de una hora hablando por teléfono de sus aficiones. FML
Hoy, y desde hace tres años de convivencia, es principalmente mi pareja quien se encarga de las tareas domésticas. Recibimos a su familia para el fin de semana y, para que él pueda aprovechar al máximo su presencia, yo me ocupo de todo. Su hermana, que no me aprecia, sentenció que yo tenía 'una condición femenina deplorable'. FML
Hoy, mi esposo se atrevió a decir: “¡No sirves para nada!” cuando yo trabajo, crío sola al niño, me encargo de la casa, hago la colada, pago el alquiler y las facturas, le presto mi coche para que él pueda ir a trabajar, y me encargo de su gasolina, sus cigarrillos y sus comidas. FML