Hoy, por FIN lo he entendido: si el gato está en mi regazo, quiere mimos; si está delante de la pantalla dándole cabezazos al teclado, quiere comida. Cuando me suelta un pedo encima y se larga, en cambio, ni idea. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, mi gato entendió bien que cuando se subía a la mesa lo echaba afuera como castigo. Así que ahora ha decidido subirse cada vez que quiere salir para que le abra la puerta más rápido. Mi gato me ha adiestrado. FML
Hoy, como cada mañana, mi gato se sube encima mío maullando para que le dé de comer. Queriendo darle un beso en la cabeza, lo acerqué a mis labios, pero lo que no había visto en la oscuridad es que se había dado la vuelta. FML
Hoy, por una vez, mi gato hace caso a lo que le digo. No se sube a la mesa ni intenta colarse en mi cama. Eso sí, se cree un pavo asado y se ha puesto a dormir en el horno. FML
Hoy, el gato tenía razón: había dejado comida en mi escritorio. Me lo confirmó aterrizando de lleno en la ensaladera. FML
Hoy, mi gato está dándose un baño a fondo. Se está limpiando minuciosamente entre sus patas y lo miro con ternura. Una vez que termina, se acomoda para dormir y empiezo a acariciarlo. Levanta la cabeza, me mira raro y se vuelve a limpiar solo en el lugar donde lo toqué. FML
Hoy, mi gato se dio cuenta de que arañar la puerta para entrar ya no era suficiente; ahora se lanza de cabeza contra la puerta una y otra vez hasta que voy a abrir. FML
Hoy, vi a mi gato tumbado al sol mirando cómo un ratón salía de debajo de un mueble, se servía unas croquetas del cuenco y se marchaba por donde había venido. Ni siquiera movió un bigote. FML
Hoy, es la novena vez que mi gato viene a buscarme porque tiene hambre. No, su comedero no está vacío. Solo quiere que lo mire mientras come. FML
Hoy, hace quince minutos que mi gato quiere subirse a mi regazo y al final le dejo subir. Se acomoda, da media vuelta, suelta un pedo y baja tan rápido como subió. FML
Hoy, mi gato vuelve con hojas pegadas al pelaje y las patas cubiertas de barro. Claro que viene a buscar mimos en mi cama. Siendo buena, no me enojo y, resignada, me pongo a quitar las hojas atrapadas en su pelo. Eran ortigas. FML