Hoy, por fin me compro, después de soñarlo durante meses, un ordenador espectacular de más de 1.000 € en una web donde ya había comprado hace unos años. Por desgracia, en aquella época vivía en otra ciudad. ¿Adivinas quién se olvidó de cambiar la dirección de entrega? Yo. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, al mirar la factura, descubrí que después de haber esperado un paquete durante 3 semanas por un par de zapatos especiales, la tienda en línea estaba a 500m de mi casa. FML
Hoy, fui a una tienda a recoger un paquete que había pedido por internet. La dependienta me dijo que iba a mirar en la trastienda y yo esperé. 30 minutos. Al final volvió toda sonriente: se había ido a su descanso y me había olvidado. FML
Hoy, me creé una cuenta en línea para hacer un pedido por Internet. Los gastos de envío son desorbitados. Unas horas después de activar la cuenta, recibí por correo electrónico un regalo de bienvenida: un código que cubre los gastos de envío. FML
Hoy, se cumple un año desde que le regalé su primer ordenador a mi mujer, alérgica a la informática, asegurándole que le cambiaría la vida. Gracias a Amigos de antes, reencontró a su primer amor y lleva tres meses viviendo con él. FML
Hoy, he descubierto que mi compañera de promoción tenía un papá que vivía de sus rentas y era muy adinerado. Esa misma chica a la que le regalé mi ordenador portátil en lugar de vendérselo, ya que me dijo que no podía permitírselo, se lo compró finalmente su padre, quien le obsequió un MacBook Pro. FML
Hoy, lo tenía todo preparado para el regalo de cumpleaños de mi mujer: la compra por Internet, borrar el historial de navegación, una dirección de correo falsa y la entrega en un quiosco. Solo debía haber avisado al quiosquero que, al ver mi nombre en el paquete, se lo entregó a mi mujer cuando vino a comprar su periódico. FML
Hoy, vendiendo objetos en eBay, me di cuenta de que había confundido las direcciones entre dos paquetes. Un comprador recibió una cámara estupenda y, seguramente, fundó una religión en mi nombre, mientras que al otro le llegó una simple maquinilla de afeitar y acaba de mandarme un correo electrónico insultante. FML
Hoy, estoy haciendo un pedido en línea para ahorrar tiempo al volver de las vacaciones. En el supermercado, me dicen que mi pedido no existe, que debo haber cometido un error ya que no tengo un correo de confirmación. Me quejo un poco, ¡tengo experiencia en esto! De hecho, era en otro supermercado, con otra dirección de correo electrónico. FML
Hoy, llamo a un cliente para la entrega de un escritorio. La persona que tengo al otro lado del teléfono llama a su madre, que me echa una bronca tremenda: el escritorio era el regalo sorpresa de cumpleaños para su hijo, con quien yo había hablado. Así que arruiné la sorpresa. Me olvidé de consultar mi bola de cristal. FML
Hoy, mi compañera de piso cambió todas las tallas de mi pedido en línea porque creyó que eran los regalos de su cumpleaños sorpresa. Falló. Me he quedado 90 € más pobre y además no aceptan cambios. FML