Hoy, por mantener el equilibrio alimentario, la Nutella solo sale de la despensa los domingos. Me escondí en el baño para calmar mi antojo y ser coherente delante de mis hijos. Es duro ser mamá. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, vi a mi hijo dándose una cucharada de Nutella a escondidas. Le grité “¡¿Y ahora?!” por la espalda para sorprenderlo. Eso me costó pasar dos horas en urgencias, esperando que le retiraran la cucharita que había tragado por el susto. FML
Hoy, mis padres se dieron cuenta de que, dada mi inexistente vida social, no tenía sentido prohibirme salir. Así que, en vez de limitar mis salidas, decidieron privarme de Nutella. FML
Hoy, no había leche para el desayuno. Preocupado por el bienestar de mis hijos, bajé a comprar. Al regresar, los encontré devorando su bol de deliciosos Chocapic con Coca-Cola. FML
Hoy, mi novio, sospechando que no sigo la dieta al pie de la letra, decidió pesar el frasco de Nutella cada vez que sale y cuando regresa a casa. FML
Hoy, después de largos meses sin Nutella, me entran ganas de prepararme unas tostadas. Me la unto con prisa y me como una, dos, tres... A la cuarta me doy cuenta de que había pequeños huevos dentro del tarro. FML
Hoy, me hago una tostada con Nutella. Después le cambio el pañal a mi bebé; unos instantes después me chupo la punta del dedo pensando que era Nutella... Gran error. FML
Hoy, recogí a mis dos hijos que pasaron el día en casa de mi abuela. Me contaron que fueron a la panadería con la abuela y que ella compró tres napolitanas de chocolate. ¿El problema? Se comió dos y tuvieron que compartir la otra. FML
Hoy, en la merienda, mi hijo de 4 años me pide un cuadrito de una tableta de chocolate nueva. Aunque había comprado ese delicioso chocolate para disfrutarlo con mi café, se lo doy y vuelvo a hacer probar a mis gemelas. Veinte minutos después, encuentro el envoltorio de la tableta. Vacío. FML
Hoy, soñé con un evento apocalíptico en el que tenía que salir de urgencia a hacer compras de supervivencia. En la tienda era un caos, corro por los pasillos. ¿Qué había en mi carrito? Un enorme bote de Nutella, chocolate y un cepillo de dientes. Está claro que debo replantearme mis prioridades. FML
Hoy, y desde hace varios meses, mi cariño dice estar a dieta. Esta mañana, lo sorprendí comiendo chocolate a escondidas. Su excusa: '¡Pero eso no cuenta, es el postre del desayuno!' No vamos por buen camino. FML