Hoy, soy diabética y estoy sufriendo una hipoglucemia en un tren abarrotado. Anoche celebré mi despedida de soltera y lo único dulce que llevo en el bolso es una piruleta con forma de pene. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, cuando tomé el metro, había inspectores acompañados de policías. Estos últimos amablemente me empujaron contra una pared y me cachearon porque 'tienes algo raro en el cinturón'. Soy diabética y era mi bomba de insulina. FML
Hoy, asistí a una obra sobre las drogas organizada por mi instituto. Al terminar, me miraron raro porque estaba ingiriendo un polvo blanco. Resultó ser azúcar: soy diabética y estaba en hipoglucemia, pero claro, me tomaron por una drogadicta. FML
Hoy, mi novio me dejó porque según él, pongo demasiada atención a lo que como "y además, como sigues gorda, es realmente inútil." Soy diabética. FML
Hoy, como soy diabético, llevo una bomba de insulina que se ilumina por la noche con una luz verde. Mi prometido ahora me llama Linterna Verde. FML
Hoy, como siempre, soy diabético. Al volver de la fiesta de Nochevieja, mi madre me pidió que le soplara para comprobar mi aliento. A ella no le preocupa que fume o que beba, pero lo hizo para asegurarse de que no había comido caramelos. FML
Hoy, perdí la tirita que llevaba puesta en uno de los doscientos pastelitos que pasé horas preparando. FML
Hoy, resistí un desliz en la dieta. Orgullosa de mí misma, opté por un zumo de fresa bien frío. Unos minutos después, me encontré atrapada en un autobús en pleno atasco con una diarrea fulminante. FML
Hoy, me quedé dormido en el tren. Me desperté cuando mi cabeza chocó contra el carrito de aperitivos, lo que hizo estallar de risa a la señora de enfrente y, de paso, me escupió su galleta ya masticada en la cara. FML
Hoy, mi abuelo de 92 años, diabético, se escapó de nuevo de su habitación del hospital para ir a comprarse dulces en la cafetería. FML
Hoy, una panadería me regaló una galleta porque la consideraban 'invendible'. Tengo una vida tan de mierda que me puse como loca de alegría, como si hubiera ganado la lotería. FML