Hoy, soy transformista y vuelvo de un espectáculo en el metro. Una persona me señala que hay cabellos saliendo de mi maleta y me pregunta si he matado a alguien. Con humor, le respondo que se trata de la cabeza de mi suegra. Todos prefirieron bajarse en la siguiente parada. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, estoy en el metro. Me agarro de una barra cuando el metro frena. Todos los pasajeros del vagón me miran, algunos no pueden evitar reírse. Llego a casa. Solo me había depilado una axila. FML
Hoy, hace poco que soy peluquera. Me encontré esta mañana en el metro con un cliente que había pasado por el salón el día anterior para un corte. Pero esta vez, tenía la cabeza rapada. FML
Hoy, bajo las escaleras para tomar el metro cuando me cruzo con un hombre guapo que me mira fijamente. Para lucirme, me lanzo a un meneo de cabeza digno de un anuncio de champú. Me enredo los pies con el vestido y me caigo por el resto de las escaleras, quedándome sentada en el trasero. FML
Hoy, me subo al metro con un amigo. Sorprendentemente, hay humo en el vagón. Sólo cuando él comenzó a darme golpes en la cabeza entendí que el olor a quemado venía de mi cabello. Me prendí fuego, y no sé cómo. FML
Hoy, en el metro, una niña entretiene a los demás pasajeros jugando a ser maga. Me da pequeños golpecitos en la espalda con su varita mágica y exclama: «¡Te voy a convertir en... feo!» Me doy la vuelta, divertido, y ella grita: «¡Mamá! ¡Mamá! ¡Funcionó!». FML
Hoy, con motivo de una fiesta de Halloween, me vestí y maquillé para parecer una prostituta. Funcionó demasiado bien: la policía me detuvo por solicitar clientes cuando iba a tomar un taxi. FML
Hoy, una rubia le quitó la prioridad al autobús y el conductor soltó: «¡Qué rubias más tontas!» Avergonzada, me pongo la capucha discretamente, intentando disimular mi pelo. El conductor me mira y, con aire compasivo, me dice: «No se esconda, eso tiene remedio.» FML
Hoy, por una vez, tengo un asiento en el metro. Un tipo extraño se me acerca y me susurra al oído: "¡Sé quién eres! ¡Nunca me atraparán!" Un loco, ok. Con cautela, salgo del vagón. Al darme la vuelta, lo veo sentarse en mi lugar riéndose. FML
Hoy, subo al metro con mis amigos. Casi me caigo, me sostengo milagrosamente y suelto un: «¡Matrix!» Entonces escucho: «Que te jodan, cabrona.» Me doy la vuelta. Un tipo con gafas oscuras y una chaqueta de cuero. FML
Hoy, pasé por la casa de mi novio sin avisar. Voy al baño, luego al lavabo para lavarme las manos. Veo un mechón rubio que sobresale del gran cesto de la ropa sucia. ¿Qué raro? ¿Está jugando a disfrazarse con sus amigos? Tiro. No es una peluca rubia, es UNA RUBIA. FML