Hoy, trabajo de 8:30 a 20:00 y soy farmacéutica. Jornada dura: con poco personal, expedientes complicados, una paciente que se sintió mal... Por la noche salgo con mi marido para desconectar. Me encuentro con gran parte del equipo reunido. No me habían invitado. FML
Colección
Otoño: Hojas y risas
Cuando caen las hojas, se levanta la risa. ¡Descubre historias otoñales tan crujientes como las hojas secas!
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, madre soltera y trabajadora que además cuida ocasionalmente a su abuela, tengo jornadas de 14 horas. Me quedé dormida media hora en la sala de espera del médico. FML
Hoy, en el hospital de día, no hay pacientes a los que atender. La jornada es floja y larga. Incluso acepté atender llamadas de telemarketing. Así fue toda la semana, y volverá a suceder mañana. FML
Hoy, enfermero en una residencia de ancianos, con una jornada de 13 horas. Me disponía a salir de la sala de cuidados para hacer mi última ronda. Al golpear distraídamente la puerta, esperé varios largos segundos hasta que me invitaran a entrar. FML
Hoy, después de haberme ocupado todo el día de mi hija de 4 años, de llevarla al médico y de recoger sus medicamentos en la farmacia, mi mujer me dijo que estaba lejos de ser "un hombre perfecto" cuando me atreví a quejarme del carácter antipático de la farmacéutica. FML
Hoy, nuestra empresa ha pasado a un horario flexible con franjas de presencia obligatoria de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 16:00. Mi jefe no entiende que consiga cumplir mis 35 horas semanales cuando me voy todas las noches antes que él. Empiezo todos los días a las 7:00 y él no llega hasta las 9:00. FML
Hoy, son las 4:56 de la mañana y estoy trabajando en medicina en un apunte de 500 páginas sobre gastroenterología. Al lado mío, mi prima, que estudia derecho, está tratando el capítulo '¿En qué situaciones va un médico a la cárcel por mala praxis?'. FML
Hoy, como todos los días, salgo del trabajo a las 21:00 tras pasar 12 o 13 horas en mi consulta de radiología. En las noticias de esta noche me entero de que el Gobierno —por mi profesión— me considera un rentista. FML
Hoy, agotada y enferma, fui a trabajar igual. Al final del día me enteré de que en realidad era mi único día libre de la semana. Mis jefes lo sabían, pero no se molestaron en avisarme. FML
Hoy, la clienta a la que ya le había arreglado la impresora en su casa me tiene monopolizado durante treinta minutos para enseñarle a usar la escritura gestual en su teléfono y a enviar un SMS. Además, no consigo dejarla satisfecha. Pero el cliente siempre tiene la razón, y como ya habrán adivinado, trabajo... en una farmacia. FML
Hoy, soy secretaria médica en un pequeño consultorio con las ventanas cerradas por el calor. No estoy en recepción, pero un paciente aparece de improviso para pedir una cita. Me acababa de tirar un pedo. FML