Tres tristes tigres comen en tres tristes platos de trigo
Hoy, mientras practicaba una presentación, cometí un error por el que mis compañeros me humillaron tratándome de lenta. Traté de defenderme pero, de los nervios, me tembló la voz y me enredé hablando. Todos se rieron de mí, excepto el chico que me gusta. Él solo me miró con decepción. VHP