Hoy, acabo de descubrir por qué la cafetera de la oficina está averiada desde hace semanas: el molinillo no soportó el ingrediente mágico que se coló en ella: el néctar de cucarachas. Cuando pienso en todos los cafés que me he tomado antes de la avería me entra un asco tremendo. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, se cayeron el café, el azúcar y el palito para remover, pero no el vaso. Odio esta máquina. FML
Hoy, al dar un sorbo de café noté algo sólido. Pensando que era un trozo de pastel, lo mordí. Las moscas no están ricas... FML
Hoy, probé mi nuevo termo preparándome un buen café. Al limpiarlo esta noche, me di cuenta de que el sabor raro se debía al manual de instrucciones, que había estado macerando en su interior todo el día. FML
Hoy, nueva en una empresa desde hace poco, mis compañeros llevan una semana extrañándose de que mis cafés salgan translúcidos mientras los suyos son bien negros. Esta mañana pude resolver el misterio entre la hilaridad general: llevaba una semana preparando mis cafés con cápsulas ya usadas. FML
Café amargo
Hoy, al tomar un trago de café en el desayuno, sentí algo raro en mi boca y lo escupí. Era una cucaracha. VHP
Hoy, en el trabajo durante la pausa, me compré un café. Escuché algo caer en el vaso. ¿Una cucharilla? Nada de eso. Un lagarto muerto. ¡Yo sí que sé ser original! FML
Hoy, tomo mi café de la mañana. Me lo bebo: ¡no sabe a nada! Luego me doy cuenta de que olvidé cambiar la cápsula que usé ayer al mediodía. FML
Hoy, tomo mi café al sol en el balcón. Me ausento cinco minutos y dejo la taza afuera. Luego vuelvo a terminarlo. El sabor es normal, hasta que me doy cuenta de la enorme caca que una paloma dejó justo dentro de la taza... FML
Hoy, al ver a mi compañera prepararse un café con la Senseo, me di cuenta de que la pequeña pieza metálica donde se coloca la monodosis de café es extraíble para poder tirarla sin tocarla. Llevo seis meses quemándome los dedos. FML
Hoy, intenté demostrarle a mis amigos que la máquina de café me odiaba. Para ello, me acerqué, deslicé la moneda, me hice a un lado y esperé. El vaso cayó boca abajo, y el café junto al azúcar me rociaron y quemaron en el proceso. FML