Hoy, en el trabajo durante la pausa, me compré un café. Escuché algo caer en el vaso. ¿Una cucharilla? Nada de eso. Un lagarto muerto. ¡Yo sí que sé ser original! FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, derramé mi café en el suelo al sentarme en mi escritorio. Tomé una esponja y, al no tener nada para escurrirla, la escurrí en un cuenco vacío. Fui a limpiar la esponja, volví a mi escritorio, retomé mi trabajo y me tomé un sorbo de café... del mismo cuenco. FML
Hoy, tomo mi café de la mañana. Me lo bebo: ¡no sabe a nada! Luego me doy cuenta de que olvidé cambiar la cápsula que usé ayer al mediodía. FML
Hoy, acabo de descubrir por qué la cafetera de la oficina está averiada desde hace semanas: el molinillo no soportó el ingrediente mágico que se coló en ella: el néctar de cucarachas. Cuando pienso en todos los cafés que me he tomado antes de la avería me entra un asco tremendo. FML
Hoy, pude verificar la expresión 'No hay dos sin tres'. Esta mañana, mi gato me vomitó encima a modo de despertador, un pájaro me hizo popó en la cabeza mientras iba al trabajo, y luego me derramé café en la ropa antes de una reunión. FML
Hoy, en el trabajo, mi nuevo apodo es 'pausa caca'. Ninguna relación con algún alivio. No, solo soy un poco tartamudo y propuse a mis colegas: '¡Venga! ¿Una pausa caca... cacafé?' FML
Hoy, al dar un sorbo de café noté algo sólido. Pensando que era un trozo de pastel, lo mordí. Las moscas no están ricas... FML
Hoy, tomo mi café al sol en el balcón. Me ausento cinco minutos y dejo la taza afuera. Luego vuelvo a terminarlo. El sabor es normal, hasta que me doy cuenta de la enorme caca que una paloma dejó justo dentro de la taza... FML
Hoy, primer día de trabajo. Me ha tocado preparar el café para el jefe. Decido hacerlo horrible para que no me lo pida más. Ahora, me toca hacer la compra: tengo que encontrar un café de otra marca, mejor que el anterior. FML
Hoy, quise vengarme de la máquina de café de la facultad. Ayer y anteayer se olvidó de ponerme un vaso antes de echar el café. Esta vez lo tenía todo previsto: metí la moneda, marqué el código y coloqué rápidamente un vaso que había traído especialmente. Me dio agua caliente. FML
Hoy, primero dejé caer mi taza llena de café, luego mi sándwich del almuerzo y, por último, el plato de la cena que acababa de sacar del horno. Después me abrí una cervecita... que también terminó en el suelo. FML