Hoy, en la oficina, tengo unas inmensas ganas de tirarme un pedo que no se me pasan. Me levanto para ir al baño, piso mi cordón y caigo en medio del espacio abierto soltando un pedo enorme. Momento de vergüenza total. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, teniendo problemas de vejiga, quise tirarme un pedo discretamente en público. Me hice pipí encima. FML
Hoy, presa de una urgencia tras una larga reunión, corro al baño de la oficina. En este orden: me coloco frente al urinario, saco mi pene, abro las compuertas, levanto la vista al techo y suelto un suspiro de alivio, bajo la mirada y leo el papel: "Fuera de servicio." FML
Hoy, en el trabajo, mientras me lavaba las manos en el baño, aproveché para soltar un pedo enorme, bien sonoro y bastante oloroso, aunque varias cabinas estaban ocupadas. Un compañero entró unos segundos después y me saludó diciendo mi nombre. FML
Hoy, con un impulso repentino y por pura pereza, decido orinar en el lavabo del baño. Me doy cuenta de que una toallita está dentro del lavabo y corro a sacarla. Resbalo, me caigo y me orino encima. Lección aprendida. FML
Hoy, en pleno verano, me encuentro solo en mi gran open-space en la oficina. Me divierto tirándome pedos y eructando de la manera más ruidosa posible durante toda la tarde. Fue al oír un '¡Buena noche!' de mi compañera al marcharse que me di cuenta de su presencia. FML
Hoy, seguro de estar solo en mi apartamento, me tiro un pedo monumental y ruidoso en el baño que está frente a la entrada, desnudo y con la puerta abierta. Justo en ese momento la nueva novia de mi compañero de piso aparece de improviso en casa. FML
Hoy, salgo de sesión, corro hacia el baño con la vejiga a punto de estallar, descubro en la taza unas marcas asquerosas, meto el cepillo a toda prisa y me llevo un montón de gotas en la cara, lo que me provoca arcadas y una descarga masiva de pis en los calzoncillos. FML
Hoy, para no sentarme en el inodoro me agaché a medio camino sobre la taza. Pero calculé mal el chorro de orina: acabó en el asiento y en mis pantalones. Tan avergonzada de salir así, perdí el equilibrio y terminé sentándome en el asiento empapado. FML
Hoy, soy profesor y, sentado en mi escritorio, suelto discretamente un pequeño pedo. Uf, sin ruido pero con un olor insoportable. Justo después me paseo entre los pupitres y veo a los alumnos tapándose la nariz y acusándose unos a otros de haber soltado el pedo. Me quedé impasible. FML
Hoy, al llegar a la oficina y siendo el único en el lugar por la jornada, se me escapó uno de los pedos más descomunales y apestosos de mi vida. En ese preciso momento, mi compañera, escondida detrás de su escritorio, me revela que en realidad vino a trabajar en persona y abre la ventana. FML