Hoy estaba en un metro que iba muy lleno y comencé a sentir que una manita de un bebé acariciaba mi mano y decidí reír para demostrar que no me molestaba. Luego noté que la mano pequeña no pertenecía a un bebé sino a un adulto. VHP
Colección
Halloween
Disfraz fallido, caramelos robados y un susto de verdad: Halloween, la única noche en que el miedo está permitido.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy iba en el metro con mi novio y, como había mucha gente, lo tomé de la mano. Solo fue después de varias estaciones que me di cuenta de que llevaba la mano de un desconocido. VHP
Hoy en el metro sentí que me tocaron el trasero. Al principio pensé que me estaban manoseando. Luego me di cuenta de que me estaban robando la billetera. VHP
Hoy, un niño pequeño quiso darme la mano en el metro. Me pareció tierno, así que acepté. Lo lamenté amargamente cuando lo oí decirle a su madre que se había limpiado los mocos en la señora. FML
Hoy en el metro hice parar a un señor para que le diera el puesto a una mujer embarazada. Resulta que no estaba embarazada. Por el resto del trayecto tuve que estar cerca de ella porque el metro estaba muy lleno. VHP
Manos mágicas
Hoy se sentó un hombre al lado mío en el transporte público y noté que estaba haciendo algunos movimientos raros con su mano pero no le di importancia. Unas horas después de llegar a casa me di cuenta de que ese hombre me había sacado el celular del bolsillo. VHP
Marcando territorio
Hoy mientras esperaba el metro vi que había un chico muy lindo a mi lado. Luego de cruzar unas miradas empezó a caminar alrededor mío una y otra vez. Viéndolo empecé a reír y él también... hasta que llegó una mujer a besarlo. VHP
Hoy, en el metro abarrotado, apoyé mi espalda contra un asiento, en el cual ya estaba posada la mano de un hombre de unos sesenta años. Me sonrió y me desabrochó el sostén. FML
Hoy, en el metro, un niño súper tierno no dejaba de enviarme sonrisas encantadoras e incluso me mandó un beso con la mano. Desde su cochecito. FML
Hoy, yendo en el tren con unos amigos, siento que uno de ellos me toca la espalda. Para gastarle una broma, le agarro la mano, la pongo en mi cintura y empiezo a contonearme. Hasta que veo a mi amigo estirarse y entonces me doy cuenta de que la mano en realidad pertenecía a una señora que solo quería salir del vagón. FML
Hoy, estoy en un metro lleno de gente. Intercambio miradas coquetas con un joven que está frente a mí. Justo cuando parece decidido a acercarse, una ancianita me toca el hombro y me dice: '¿Podrías relajarte? Tus axilas apestan.' FML