Hoy, mi hija de siete años hizo sonar las alarmas al salir de una gran tienda de deportes. Había conseguido robar un dispositivo de seguridad. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, mi hija de siete años intentó robar en una tienda. Los guardias de seguridad se echaron a reír cuando confesó que la trampa para ratas era para atrapar al Ratoncito Pérez, que "no le daba suficiente dinero". FML
Hoy, un día de compras con mi hija de once años, a quien le rechacé un vestido cuyo precio excede nuestro presupuesto. Al salir, sonó la barrera. El vigilante la registró y descubrió el vestido en la bolsa de mi hija. La respuesta inmediata de ella fue: "¡Es mamá quien me obligó a robarlo!" FML
Hoy, me detuvo el vigilante del supermercado. Mi hija, Lola, de cinco años, había 'discretamente' robado dos pomelos al esconderlos en su sostenedor Barbie. FML
Hoy, mi tía cuenta que su hija —mi primita— fue a buscarle unas tijeras de cocina. No solo supo dónde estaban a pesar de que las había escondido, sino que además consiguió burlar el sistema de seguridad. ¿Su edad? Dos años. FML
Hoy, mi hija de 8 años quería jugar a las escondidas. Decidí complacerla y accedí. Al cabo de dos minutos, salí en su búsqueda. La sorprendí rebuscando en mi cartera para poder comprarse la Barbie que le había negado hace una semana. FML
Hoy, a mi hijo de 14 años se le ocurrió gritar en pleno supermercado: '¡Eh, mamá! Hace tiempo que no robamos'. FML
Hoy, fui al supermercado con mi hijo de seis años. Cuando pasé las puertas automáticas para entrar, sonó una alarma. Al salir del supermercado, la misma alarma. Mi hijo me dijo: "¡Sé por qué suena! ¡Es cuando pasa alguien feo por la puerta!" FML
Hoy, apoyada en una barandilla, vi a una mujer olvidar su billetera al pie de una escalera y me apresuré a correr detrás de ella para devolvérsela. Como agradecimiento, me preguntó si no había robado nada de ella. FML
Hoy, en el parque, corro a toda prisa para evitar que mi hija de dos años se caiga de una escalera del área de juegos. Mientras tanto, un niño desconocido aprovecha para robar y esconder mi móvil entre las virutas de madera, debajo de una escalera, en la zona de juegos. Sus padres lo llamaron simplemente "una mala broma". FML
Hoy, mi hija de cinco años se dio cuenta de que si rasgaba el envoltorio de un juguete delante del cajero del supermercado, mamá se lo "compraba". Y ya está: cinco juguetes nuevos. FML