Hoy, mientras realizaba mi trabajo de cajera, tuve que explicarle a una pareja de clientes sordos que su tarjeta bancaria estaba sin 'chip'. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, en el supermercado, al pagar, se me escapó la tarjeta bancaria de las manos y cayó entre los rodillos de la caja registradora. Tuve que volver a casa sin tarjeta y sin la compra, porque el establecimiento se negó a desmontar la caja. FML
Hoy, cuando la cajera me dijo: «¿Su PIN, por favor?» para que pagara mis compras con tarjeta, no lo tecleé en el terminal. No, preferí decirlo en voz alta, lo bastante alto como para que unas diez personas lo oyeran. FML
Hoy, trabajando de temporada en un gran supermercado, una señora me hace un escándalo porque su tarjeta bancaria no pasa. Pide hablar con mi jefe y empieza a insultarme, ante el enfado de los otros clientes. Tras verificar, resulta que su tarjeta había expirado en septiembre de 2014. FML
Hoy, mi marido estrelló su teléfono contra una pared porque su tarjeta bancaria no funcionaba. Ahora, se arrepiente porque está obligado a comprar uno nuevo para el trabajo. No me atrevo a decirle que el vendedor volvió para decirme que el lector de tarjetas estaba mal conectado. FML
Hoy, paso por la caja automática del supermercado. Tras varios intentos, introduzco mi tarjeta bancaria en la ranura prevista para ello. Mi novia, muerta de risa, me suelta: ¡No me extraña! Siempre te cuesta encontrar los agujeros. FML
Hoy, fui al cajero automático. Puse mi tarjeta. Seleccioné el importe. Introduje mi PIN. Rechacé el recibo. Recogí mi tarjeta. Y me fui. Sin el dinero. FML
Hoy, estuve cinco buenos minutos frente al cajero automático del banco intentando hacer mi primer retiro antes de entender para qué servían los botones laterales, porque no, la pantalla no es táctil. Los que estaban detrás sí lo notaron. FML
Hoy, al llegar al cajero automático de Correos con el sobre que tenía que enviar en la mano, me di cuenta de que había metido mi tarjeta bancaria en el buzón. FML
Hoy, delante del cajero de la tienda más guapo, intenté varias veces meter mi tarjeta bancaria en la máquina y fracasé. Muerta de vergüenza, balbuceé que me había olvidado de ponerme las lentillas esta mañana. Me miró raro. Al volver a casa me di cuenta de que llevaba puestas las gafas. FML
Hoy, fui al McAuto y hice mi pedido. La cajera parecía no entender nada, así que le dije a mi novio: '¿Sabías que aquí contratan a personas sordas y mudas?' Su respuesta: 'No, pero creo que si abrieras tu ventana, ella de repente empezaría a hablar y a oír.' FML