Hoy, soy alguien muy sociable, con amigos por toda España. Bueno, no, hay un grupo que resiste siempre a la invasora: mi trabajo, donde como sola desde hace casi un año que estoy aquí. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, ya llevo seis meses trabajando en una pequeña empresa. Mientras me felicitan por mi integración, mis compañeros hablan abiertamente de una fiesta a la que todos están invitados. Menos yo. ¿Integrado? No lo creo. FML
Hoy, trabajo en una empresa con un ambiente estupendo, pero desde hace unos meses una compañera casi no me habla; parece incluso cohibida y creo que no le caigo bien. En la pausa, muy tímida, vino a buscarme para invitarme a tomar algo fuera del trabajo. Por mi calidad de análisis. FML
Hoy, no tengo amigos y, como casi siempre, activo la alarma de mi móvil para fingir que me llaman. FML
Hoy, mi vida social es tan inexistente que en 14 años viviendo en mi piso, solo he recibido a profesionales. FML
Hoy, no tengo amigos y siempre me ha dado mucha vergüenza. Les hago creer a la gente que tengo amigos fiesteros: publico estados en redes tipo "La noche fue increíble, ¡gracias amigos!", como si me organizaran fiestas sorpresa, y digo que prefiero mantener las fotos en privado. FML
Hoy, me dirijo a la fiesta de una amiga en la que no conozco a nadie. En 60 minutos, he sido más aceptada por desconocidos que por mi familia política en 6 años. FML
Hoy, llevo más de dos años trabajando en la misma empresa y me llevo bien con todos mis compañeros. Hace poco me ascendieron. Ahora ninguno de mis compañeros me dirige la palabra porque acepté el puesto antes de preguntarles su opinión. FML
Hoy, trabajo en una tienda situada en una de las calles más concurridas de Madrid. Desde que abrí esta mañana he visto a cuatro personas: mi jefa, mi mejor amiga, mi novio y mi reflejo en el espejo. FML
Hoy, al contrario de lo habitual, mis compañeros pasaron el día saludándome, visitándome, haciéndome preguntas y charlando conmigo. Feliz de por fin tener vida social en el trabajo, me di cuenta de que, en realidad, mi puesto era el más fresquito de toda la oficina. FML
Hoy, estoy de vacaciones en plan solitario para desconectar de verdad. Tenía que tocarme topar con un grupo de senderistas mayores que se compadecieron de mi soledad. No quisieron entender y se imponen cada vez que pueden. Por mi tranquilidad. FML