Hoy, rompí mis jeans de 85 euros al agacharme para recoger una moneda de diez céntimos. FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, veo una moneda de 10 céntimos en el suelo de mi habitación. No me da la gana agacharme a recogerla, así que la dejo ahí. Al mediodía, me faltan 10 céntimos para comprarme un sándwich y nadie me los adelanta. Tengo hambre. FML
Hoy, al sacar mi cartera, se me cayó un billete de cincuenta euros y fue a parar al sombrero de un sintecho. El pobre hombre me dio las gracias con tanta convicción que no tuve el valor de recuperarlo. FML
Hoy, un mendigo me pidió un poco de dinero. Para demostrar que no tenía nada, tuve el estúpido reflejo de dar golpecitos en el bolsillo. Precisamente el que contenía un montón de monedas. FML
Hoy, cuando me desvestía para ponerme el pijama, una moneda de 20 céntimos cayó de mi sostén al suelo, dejando la marca en mi pecho. Por más que repaso en mi cabeza el muy tranquilo transcurso de mi día, no entiendo cómo llegó 'allí'... FML
Hoy, entro en un probador y, al quitarme el pantalón, algunas monedas caen de mi bolsillo. Un niño pequeño abre la cortina de golpe gritando: "¡Dinero!" Repito: acababa de quitarme el pantalón. FML
Hoy, en el autoservicio de un restaurante de comida rápida, quise pagar con monedas pequeñas. Fallé al darle las monedas al empleado y todas cayeron debajo de mi coche. FML
Hoy, a razón de un euro por palabrota y por culpa de haberme pillado el dedo del pie en la puerta, tuve que meter quince euros en el bote de las palabrotas. FML
Hoy, soy cajera por la temporada. Un hombre me tiende la mano para que le dé el cambio, pero todas las monedas se caen. Al recogerlas, vi que las había puesto justo en el hueco donde le faltaba un dedo. FML
Hoy, por descuido y mientras tecleaba en mi computadora, enrollé mi chicle... en un billete de 20 euros. FML
Hoy, me puse unos jeans que hacía mucho tiempo no usaba, y me pregunté por qué, ya que son muy cómodos. No fue hasta que llegué a la universidad que recordé que era por un agujero en la entrepierna. FML