Hoy, soy recepcionista en un hotel en Córcega. Un turista francés se me acerca, desconcertado, y me pregunta: "¿Acepta el euro?". FML
Colección
Otoño
Hojas secas, el primer resfriado y el paraguas dado la vuelta por el viento: el otoño, estación de la elegancia.
Lo mismo, diferente sabor
Hoy, como siempre, trabajo en la estación de RENFE ayudando a la gente a usar las máquinas expendedoras de billetes. Se me acerca un joven y me pregunta si la máquina acepta también monedas extranjeras. Resulta que sus euros son españoles. FML
Hoy, estoy en Róterdam. Perdida, le pregunto en inglés a una pareja la dirección de mi hotel. ¡Milagro, hablaban entre ellos en francés! Antes de que pudiera decir que yo también soy francesa, el señor dijo: Total, nos da igual y le damos una dirección al azar. FML
Hoy, soy pasante en un gran hotel en el extranjero. Llevo una placa con mi nombre y mi cargo en inglés. Esto dice: 'VANESSA, TRAINEE'. La mayoría de los clientes del hotel son franceses. FML
Hoy, antes de que pagara con tarjeta en la recepción de un hotel en el que acababa de pasar el fin de semana, la recepcionista me preguntó: '¿Contento? — Sí, sí, muy contento. — Me alegro, ¿pero en efectivo o con tarjeta de crédito?' FML
Hoy, como recepcionista, le pedí a un cliente que pagara su estancia. Me gritó que era escandaloso tratar así a un cliente habitual y que se lo diría a mi jefe, antes de lanzarme su tarjeta de crédito a la cara. FML
Hoy, regresé a Francia después de cuatro meses en el extranjero. Las primeras palabras que escuché a mi llegada fueron: 'Señoras y señores, debido a un movimiento de huelga nacional...'. FML
Hoy, nueve años después de la introducción del euro, la máquina de café me devolvió diez francos en lugar de cincuenta céntimos. FML
Hoy, un sin techo me abordó. Me pidió una moneda. Le respondí que no tenía suelto. Me dijo: "Tengo un amigo allí, es el cajero automático. Un billete de 10 euros, no me importa." FML
Hoy, primer día en París. Mi novia y yo nos detuvimos a tomar un café. Al salir del bar, estando de buen humor, dejé un billete de cinco euros en la mesa pensando que le haría ilusión al camarero. Él me llamó y me regañó porque faltaban dos euros. FML
Hoy, soy recepcionista en un hotel cuyo lema es «¡Nos encargamos de todo por usted!» Una clienta se lo tomó demasiado en serio y se presentó en recepción con un supositorio. FML